Nuevos paradigmas en la atención obstétrica

 

New paradigms in obstetric care 

 

https://doi.org/10.47606/ACVEN/MV0219

 

Delia Narcisa Crespo Antepara1*
https://orcid.org/0000-0002-5287-5074  
Delia.crespoa@ug.edu.ec

 

Recibido: 18/06/2023                                                                     Aceptado: 10/09/2023

 

RESUMEN

Introducción: Al realizar un recorrido por la historia de la humanidad podemos advertir que existen muchos paradigmas, pero entre los que han configurado el pensamiento occidental podemos ubicar en primer lugar el teológico que coloca a la religión como su punto central para la concepción del ser humano. Objetivo El presente trabajo se plantea como objetivo analizar los paradigmas de la profesión médica con énfasis en la rama de obstetricia Materiales y métodos: Investigación desarrollada bajo el paradigma cualitativo. Es un estudio de revisión, reflexivo basado en conocimientos y experiencias propias.  Resultados: para análisis e interpretación resulta imperativo reconocer que los paradigmas son el principio rector del conocimiento e imagen mental de la realidad, fundamentados en una serie de creencias y visión del mundo; entre algunas nociones claves que generan y controlan el pensamiento, es decir una matriz epistémica que da sentido al conocimiento. Conclusión: Si bien  es  cierto que en el  área de la obstetricia y de la ginecología, la telemedicina se convirtió  en un mercado en desarrollo, bastante aceptada por  millones  de mujeres para la autogestión de los procesos vinculados  con la salud sexual y la  salud reproductiva; con  determinados beneficios como el calendario menstrual, el registro de los  controles prenatales entre otros, aunque no se ha estudiado ni sistematizado  en  profundidad, aspecto  importante  por los riesgos  que lleva implícito este fenómeno tecnológico, que  en  determinadas  circunstancias  tiene  efectos negativos.

 

Palabras clave: Paradigmas, obstetricia, ginecología, atención 

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1. Universidad de Guayaquil (UG)- Ecuador 

Autor de correspondencia: Delia.crespoa@ug.edu.ec

 

 

SUMMARY

 

Introduction: When taking a tour of the history of humanity we can see that there are many paradigms, but among those that have shaped Western thought we can place first the theological one that places religion as its central point for the conception of the human being. Objective: The objective of this work is to analyze the paradigms of the medical profession with emphasis on the branch of obstetrics Materials and methods: Research developed under the qualitative paradigm. It is a reflective review study based on own knowledge and experiences. Results: for analysis and interpretation it is imperative to recognize that paradigms are the guiding principle of knowledge and mental image of reality, based on a series of beliefs and vision of the world; between some key notions that generate and control thought, that is, an epistemic matrix that gives meaning to knowledge. Conclusion: Although it is true that in the area of obstetrics and gynecology, telemedicine became a developing market, widely accepted by millions of women for the self-management of processes linked to sexual health and reproductive health; with certain benefits such as the menstrual calendar, the registration of prenatal controls among others, although it has not been studied or systematized in depth, an important aspect due to the risks implicit in this technological phenomenon, which in certain circumstances has negative effects.

 

Keywords: Paradigms, obstetrics, gynecology, care 

 

INTRODUCCIÓN

La vida de los seres humanos crece y se desarrolla de forma natural, en el vientre materno; espacio diseñado anatómica y funcionalmente para albergar la vida, protegerla y luego traerla al mundo. En ese proceso, el obstetra juega un papel relevante como corresponsable de garantizar, a través del acompañamiento oportuno, especializado y pertinente que el embarazo pueda llegar a feliz término con el nacimiento de una nueva vida (1). 

El ser humano ha sido dotado de una maravillosa estructura extraordinariamente diseñada desde el punto de vista anatómico, pero también desde el punto de vista fisiológico. Esta excepcional estructura tiene su origen en un complejo proceso, que se inicia desde la fecundación del óvulo por el espermatozoide y con este paso se desencadena una serie de procesos indetenibles que permiten la formación, el crecimiento y desarrollo de la vida humana. (1). 

Al realizar un recorrido por la historia de la humanidad podemos advertir que existen muchos paradigmas, pero entre los que han configurado el pensamiento occidental podemos ubicar en primer lugar el teológico que coloca a la religión como su punto central. Es a partir de la edad media, especialmente en el renacimiento en que la religión va cediendo lugar a la razón y la teología a la filosofía y a la ciencia. 

La cultura helénica incluye en este periodo a las diferentes escuelas, como los peripatéticos, los escépticos, los cínicos, los epicúreos y los estoicos, todos ellos preocupados por cuestiones éticas y problemas del conocimiento caracterizando de esta manera el paradigma filosófico. Ya  en el  siglo XVIII la razón moderna invade todas  las  realizaciones  intelectuales científicas, industriales, político  sociales de occidente  lo cual supone la existencia independiente  de  la  realidad  con  respecto al  ser humano que  la  conoce, se plantea como principio la  neutralidad valorativa,  pero  este paradigma clásico  o  científico positivista ya no puede explicar la  complejidad  de  las  nuevas  realidades  emergentes  por  lo  que  ve la  necesidad  de un nuevo paradigma que integre en un  todo  lógico y  coherente  los principios  y  postulaciones  en  que se  apoyan  los  nuevos  desafíos de  ciencia. 

En cuanto al paradigma pos positivista podríamos decir que constituye una especie de marco dentro del cual la ciencia puede concentrarse en problema particulares, es decir dejar de lado lo filosófico para concentrarse en la solución de problemas reales. Cuando  nos  referimos  a la  salud  como derecho  colectivo público y  social,   de raigambre constitucional y cuya realización se vincula a otros  derechos  debemos  de  tener  presente  que ahora  vivimos  en una  sociedad  de la  tecnocracia,  una  sociedad  pos industrial  organizada  alrededor  de una  ideología  en la  que  se conciben  3  paradigmas  preponderantes, donde el  más  dominante  o hegemónico es el tecnocrático, luego  el  humanístico  y  finalmente  el holístico,  aunque  sabemos  que  en el mundo  existen  muchos  sistemas  de  creencias  sobre  salud, cada cultura  tiene  el  suyo  propio. Este modelo tecnocrático mayormente aplicado trata de la separación de cuerpo y mente, la visión del cuerpo se metaforiza como una máquina, con la noción de que pueden extraerse partes transferidas y manejar el cuerpo tal si fuese una máquina. El tratamiento se enfoca hacia la estandarización, no a tratar a cada persona como individuo, sino en servirse de guías de práctica y protocolos para aplicar en todas las situaciones. El modelo tecnocrático está basado en la “medicina de médicos” y en la transmisión de información del maestro médico al estudiante y no en la evidencia científica. En la atención del parto, el cuerpo de la mujer ha sido concebido como una máquina, en la que el hospital   es la fábrica donde se elabora el producto que en este caso es el recién nacido. y la autoridad y responsabilidad recaen sobre el médico o el obstetra y no en la parturienta.

Con la imposición de la posición de litotomía cuyo origen y adopción prácticamente  obligada para las mujeres, coincidió con la entrada en la escena del parto de los médicos; la explicación a este fenómeno radica en un estilo cultural, por un lado, tenemos que a raíz de la industrialización de Europa, los partos fueron trasladados  a los hospitales para ello se construyeron grandes maternidades donde se  recibían mujeres que buscaban asistencia, muchas de ellas  provenían  de áreas rurales situación que se agravó porque no se  podía satisfacer las demanda es  aquí donde , los médicos comienzan a actuar encontrando una manifiesta comodidad en tener a las mujeres (2).

 

Paradigmas en el campo de la obstetricia

La obstetricia es una de las profesiones de la salud que ha asumido un rol importante en la atención materno infantil, particularmente como educativa promotora   de salud en la prevención de riesgos y daños durante el embarazo, parto puerperio y en la atención del recién nacido sano. Si  bien  es cierto, los  paradigmas son  transiciones de un modelo  a otro y  constituyen el  patrón  de  desarrollo de  las  ciencias y  de  las  sociedades  en  general, no es menos  cierto  que referirse  a la historia  y  su  continuo, significa  de  algún   modo posarse  en la  cima  de  la  montaña  del pasado  y  en la base de la del  futuro, es  así  que  la  historia  de  la  obstetricia  podríamos  relacionarla  con  la  evolución  de  la humanidad, y  adjunto  a  ella ha  quedado  en  el  trayecto  su  precio  y  el  dolor  humano.  En la época pre obstétrica las mujeres parían en la soledad, expuestas a la agresividad del entorno y especialmente a las fieras lo cual obligaba a la mujer a reprimir el dolor, igual que lo hacen las hembras de otras especies. Eventos descritos en Grecia cuando Homero en un verso del himno a Apolo relata el cuadro del pato solitario:

 

Apolo, hijo de Júpiter y de Latona, va a nacer. Litia árbitro de los dolores vuela a Delos donde está Latona. Esta, sintiéndose próxima a parir, se sobrecoge y abrazándose a una palmera, apoya las rodillas en el tierno césped. La tierra entonces le sonríe y nace Apolo” (1).

 

Larga resultaría la mención de los procesos evolutivos de la obstetricia, así como de los múltiples procedimientos incorporados en las últimas décadas, por lo que describir la historia en todo su contexto y de cada episodio resultaría imposible. 

Lo importante radica en tomar conciencia de la abismante diferencia en la velocidad de cambio de hoy comparada a la del ayer, donde el progreso obstétrico en el pasado, junto a la medicina general ha mostrado múltiples ascensos y descensos, escalando pequeños y grandes peldaños. 

Queda  claro  que  inicialmente las mujeres  parían  en  la  posición vertical,  considerada  como la  más fisiológica  tanto  para  el  feto  cuanto para la madre, posteriormente  se  cree  que  Luis XIV de  Francia le  impuso  a  su  mujer acostarse a la  hora  del  parto  para  poder ver el nacimiento  de  su  hijo, a partir  de  ese momento el obstetra Mauriceau  vio la facilidad que  existía  para  el profesional  atender  a la  parturienta  en  posición  de  litotomía, y  que  volvió a aplicar   a propósito  de la  utilización   de  un fórceps, a  partir  de  ese  entonces  se  cambió  la  forma  de  parir. 

La atención del parto en el entorno hospitalario es compleja, dado que las gestantes constituyen una población vulnerable en las cuales la aplicación de procedimientos quirúrgicos, tecnológicos y farmacológicos pueden desencadenar eventos adversos. 

La calidad de la atención obstétrica marca la diferencia entre la vida y la muerte de las madres y de los recién nacidos en nuestro país, por lo que se hace necesario respaldar toda actividad de mejora; responsabilidad que recae en el estado. Es importante por lo tanto establecer una gestión de la calidad de la atención que dirija, opere y controle de manera sistemática los procesos destinados a mejorar la atención de la salud. 

En los momentos actuales se inició el cambio de paradigma con la inclusión de la atención del parto humanizado e intercultural, que ya consta como parte de los protocolos de atención a nivel del Ministerio de Salud Pública del Ecuador. aun cuando exista resistencia de profesionales a realizar este tipo de atención, pero en todo caso es la mujer la que decide la forma a en que desea parir, dejando constancia de ello en su plan de partos (3). 

Es indudable que frente a la crisis epidemiológica que tuvimos que enfrentar hubo la necesidad de improvisar nuevos paradigmas para dar respuesta a la pandemia, apoyado en las ciencias sociales y en la transcripción de los hallazgos han permitido comprender, aunque parcialmente este contexto, lo que está permitiendo que la salud pública con su personal culturalmente competente se relacione con los grupos sociales y vulnerables que por sus peculiaridades muchas veces es difícil llegar.

 

Paradigma emergente

Es una concepción nueva de la objetividad científica basada en la renovada teoría de la racionalidad.   Pone de relieve el carácter interdisciplinario y surge como una concepción complementaria entre las creencias experimentales que crean y manipulan sus objetos y las ciencias humanas que tienen como problema la descripción del sentido que descubren en las realidades. 

Nadie pudo  prever  el  impacto  que  tendría la  pandemia, la  cual  nos ha obligado a elevar   vuelo  desde  novedosas percepciones que  parten de nuevas  propuestas  y sensibilidades  diferentes pero  complementarias  desde a  realizar  un cambio radical en el  modelo pedagógico de  pasar  de  lo  presencial  a  lo virtual efectivamente  el  escenario es diferente, que  analizado  desde  el  lado  positivista  se  constituye  en  un  proceso  constructivista  donde  se  crea  la  cultura  del  aprendizaje  en  la  que  el  estudiante  marca  su  tiempo a  su ritmo, donde  es  posible  aplicar  la  educación  invertida.  Otro aspecto es la atención médica, donde se impuso la telemedicina, es que nos condujo del paradigma emergente al urgente, el cual además de ser un escenario que plantea riesgos se constituyó en un reto importante para la salud y el desarrollo sostenible mediante los cuales podríamos mejorar los estándares de la salud sexual y reproductiva, así como el respeto a los datos personales sensibles. 

Si bien  es  cierto que en el  área de la obstetricia y de la  ginecología, la telemedicina  se  convirtió  en un mercado en desarrollo, bastante aceptada por  millones  de mujeres para la autogestión de los procesos vinculados  con la salud sexual y la salud reproductiva; con determinados beneficios como el calendario menstrual, el registro de los controles prenatales entre  otros, aunque  no se ha estudiado ni sistematizado  en  profundidad, aspecto  importante  por los riesgos  que lleva implícito este fenómeno tecnológico, que en  determinadas  circunstancias  tiene  efectos negativos. 

La tendencia mundial es contar con la aprobación social de estos servicios, pese a los riesgos que lleva implícito, lo que nos obliga a retomar la idea del riesgo como criterio de estudio de los nuevos entornos sanitarios. La ética enseña que la atención en salud debe ser lo más humana posible de forma que asegure la integridad, la autonomía y la participación de las personas mientras reciben los servicios, pero sucede que las pacientes atendidas en el sector privado pueden escoger a su obstetra de confianza, quien las acompañará en todo el proceso, no así las del sector público tendrán que ser asistidas por el profesional de turno, lo que convierte a la atención en poco personalizada (4). Bajo este contexto nos propusimos realizar identificar el tipo de atención que se estaba proporcionando a las parturientas en un centro de atención tipo c del Ministerio de Salud Pública escogido al azar, con una muestra conformada por 100 usuarias del centro de salud ciudad victoria. 

Mediante diseño observacional, cuantitativo, de corte transversal, tipo documental, técnica observación, método análisis síntesis. Luego del análisis de datos se obtuvieron los siguientes resultados: En relación con la edad el 56.7 % se ubicó entre los 18 a 20 años, respecto a la etnia el 57.5% se identificó como mestiza, al analizar la paridad el 58% eran multíparas y el 34.2% eligió la posición sentada. 

Los beneficios maternos se reflejan en la duración del expulsivo, el cual fue < de 6 horas en primigestas que representan el 32.5% de la muestra, y < de 4 horas en multíparas que constituyen el 45.8%. Respecto de la analgesia el 80.8% no requirió fármacos. Al revisar el trauma obstétrico, el 69.2% no registró desgarros de canal blando. En lo que respecta a los recién nacidos el 60% obtuvo Apgar > 7 dentro del primer minuto de vida. El 85.8% de los neonatos lactaron durante la primera hora. 

 

CONCLUSIÓN

Luego de este análisis de datos podemos concluir que, si permitimos a la mujer vivir su parto, y tomar sus decisiones en cuanto a la posición para su desarrollo, hace que el mismo fluya sin interrupciones y con ello mejoramos los resultantes maternos neonatales, tan importantes para reducir riesgos de morbimortalidad y contribuir de esta manera al objetivo de desarrollo sostenible

 

REFERENCIAS  

1.      Crespo Narcisa Crespo, A. Tratado de obstetricia fisiológica 3ra Edición. julio 2021. DOI: 10.23857/978-9942-816-48-1. Editorial: Casa Editora del Polo Sello Editorial:

         978-9942-816ISBN.                                        Disponible                                        en:

https://www.researchgate.net/publication/353478346_TRATADO_DE_OBSTETRI CIA_FISIOLOGICA_3ra_Edicion  

2.      Davis Floyd, Robby. Los tres paradigmas de salud y nacimiento desde una perspectiva femenina. IX congreso de matronas. 2006. Madrid-España. Disponible en: https://aesmatronas.com/wp-content/uploads/2019/09/2006-XI-DossierCongreso-Oviedo-comprimido-2.pdf  

3.      Vaca-Molina, Kimberly y  Jiménez-Peralta, Ana. Rol de enfermería en el cuidado y atención del parto humanizado. Revista Investigación Y Desarrollo I+D Volumen 14 Julio Diciembre 2021 P. 110 - 118 Universidad Técnica De Ambato Dide Ambato – Ecuador. 

4.      Asociación Médica Mundial (AMM). Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos (2017). [en línea], Disponible en:

https://www.wma.net/es/policies-post/declaracion-de-helsinki-de-la-ammprincipios-eticos-para-las-investigaciones-medicas-en-seres-humanos/.