Autoevaluación de la cultura de seguridad en estudiantes de enfermería en una institución de educación superior

 

Self-assessment of safety culture in nursing students at a higher education institution

 

https://doi.org/10.47606/ACVEN/PH0266

 

 

Helen Michelle León Avilés
https://orcid.org/0009-0008-9119-0837
hmleona@ube.edu.ec

 

Recibido:18/04/2024                                                         Aceptado: 23/08/2024

 

 

RESUMEN

 

La seguridad del paciente es un componente fundamental y crucial en la formación de los futuros profesionales de enfermería, ya que garantiza que estos estudiantes adquieran las competencias necesarias para minimizar riesgos, prevenir errores y proporcionar una atención de alta calidad y segura a los pacientes. Por lo antes expuesto en el presente estudio tiene como objetivo analizar la cultura en seguridad del paciente en un grupo de 40 estudiantes de una institución de educación superior para la identificación de áreas de mejora en la formación de los futuros profesionales de la salud. En el desarrollo del estudio los estudiantes realizaron una autoevaluación a través del Cuestionario Latino de Seguridad del Paciente obteniendo como principales resultados que los estudiantes de enfermería poseen un alto nivel de conocimiento sobre las políticas y procedimientos de seguridad del paciente así como una comprensión sólida de los principios fundamentales. Asimismo, se identificaron áreas de mejora en la formación de los mismos que fueron acompañadas por un conjunto de recomendaciones dirigidas a docentes y a la institución de manera general. 

 

Palabras clave: Enfermería, Bioseguridad, Formación.

___________

1. Universidad Bolivariana del Ecuador

            Autor de correspondencia: hmleona@ube.edu.ec

 

 

ABSTRACT

 

Patient safety is a fundamental and crucial component in the training of future nursing professionals, as it ensures that these students acquire the necessary competencies to minimize risks, prevent errors, and provide high-quality and safe care to patients. Based on the aforementioned, the objective of this study is to analyze the patient safety culture among a group of 40 students from a higher education institution to identify areas for improvement in the training of future healthcare professionals. In the course of the study, the students conducted a selfassessment using the Latin American Patient Safety Questionnaire, obtaining results that indicate nursing students have a high level of knowledge about patient safety policies and procedures, as well as a solid understanding of fundamental principles. Additionally, areas for improvement in their training were identified, which were accompanied by a set of recommendations directed at both instructors and the institution in general.

 

Keywords: Nursing, Biosafety, Training

 

INTRODUCCIÓN

La seguridad del paciente es un componente crítico en la práctica de enfermería y un pilar fundamental en la formación de los futuros profesionales de la salud. La capacidad de los estudiantes de enfermería para comprender y aplicar principios de seguridad del paciente es esencial para minimizar errores y mejorar la calidad de la atención. La educación en seguridad del paciente debe ser integral, abarcando conocimientos, habilidades y actitudes que permitan a los estudiantes no solo identificar y mitigar riesgos, sino también fomentar una cultura de seguridad en sus entornos de trabajo. La seguridad del paciente sigue siendo un desafío significativo en la atención sanitaria a nivel mundial. En los últimos cinco años, los errores médicos se han mantenido como una de las principales causas de muerte en los Estados Unidos, con estudios recientes estimando aproximadamente 250,000 muertes anuales atribuibles a estos errores (Makary y Daniel, 2016). 

Esta cifra coloca a los errores médicos como la tercera causa principal de muerte en el país, destacando la necesidad urgente de mejorar las prácticas de seguridad. Además, los costos financieros asociados con los eventos adversos en hospitales son alarmantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que los costos directos anuales debido a la atención médica insegura pueden alcanzar hasta 20 mil millones de dólares en países de altos ingresos (World Health Organization, 2023). Los errores de medicación son una categoría destacada, afectando aproximadamente al 10% de los pacientes hospitalizados, con costos adicionales estimados en 42 mil millones de dólares anuales a nivel mundial. Asimismo, Hodkinson et al. (2020) plantea que los errores de medicación constituyen una fuente significativa de daño al paciente, afectando a 1 de cada 30 individuos en atención médica, y más de una cuarta parte de estos casos son graves o amenazan la vida. 

Aproximadamente la mitad del daño evitable en el ámbito médico está relacionada con medicamentos. Además, los errores quirúrgicos siguen siendo prevalentes, a pesar de la conciencia existente sobre sus efectos adversos. Se realizan más de 300 millones de procedimientos quirúrgicos anualmente, y el 10% del daño prevenible en la atención médica ocurre en entornos quirúrgicos, con la mayoría de los eventos adversos sucediendo antes y después de la cirugía (Meara et al. 2015 y Panagioti et al.  2019). Las infecciones asociadas a la atención médica presentan una tasa global del 0,14%, incrementando un 0,06% cada año, y resultan en estancias hospitalarias prolongadas, discapacidades a largo plazo, mayor resistencia a los antimicrobianos y cargas financieras adicionales para pacientes y sistemas de salud (Raoofi et al. 2023). La sepsis, una condición grave causada por una respuesta extrema del sistema inmunitario a una infección, está asociada a la atención médica en el 23,6% de los casos hospitalarios, con una mortalidad del 24,4% entre los afectados (Markwart et al. 2020). Por otro lado, las caídas de pacientes son los eventos adversos más frecuentes en los hospitales, con una tasa de ocurrencia que oscila entre 3 y 5 por cada 1.000 días-cama. Más de un tercio de estos incidentes resultan en lesiones, lo que reduce los resultados clínicos y aumenta la carga financiera en los sistemas de salud (LeLaurin y Shorr, 2019). Además, la incorrecta identificación de los pacientes puede desencadenar problemas graves, como cirugías en sitios incorrectos (De Rezende et al. 2019).

A través de las estadísticas anteriores se ha podido evidenciar que la seguridad del paciente es una prioridad global en la atención sanitaria, pero sigue enfrentando desafíos significativos en su implementación efectiva, especialmente en contextos educativos. A pesar de los avances en las políticas y procedimientos diseñados para reducir los errores médicos y mejorar la calidad del cuidado, los incidentes de seguridad del paciente continúan ocurriendo a tasas alarmantes. Este problema es especialmente crítico en la formación de los estudiantes de enfermería, quienes deben desarrollar una comprensión profunda y habilidades prácticas en seguridad del paciente antes de ingresar al entorno clínico. 

La carencia de una cultura de seguridad bien establecida y la falta de autoevaluación y reflexión sobre las prácticas pueden llevar a brechas en el conocimiento y habilidades de los estudiantes, comprometiendo la calidad de la atención y aumentando el riesgo de errores en la práctica clínica. Por lo que tomando en consideración lo anterior el presente estudio tiene como objetivo esencial analizar la cultura en seguridad del paciente en un grupo de 40 estudiantes de una institución de educación superior para la identificación de aéreas de mejora en la formación de los futuros profesionales de la salud.

 

MARCO TEÓRICO 

En el marco de esta investigación es importante analizar como la bioseguridad aplicada a la enfermería consiste en un conjunto de medidas preventivas fundamentales para minimizar el riesgo de transmisión de infecciones y garantizar un ambiente de trabajo seguro para los profesionales de la salud y los pacientes lo que en palabras de Ribeiro et al. (2023) incrementa la exposición a agentes biológicos peligrosos. 

Además, describen la bioseguridad como un conjunto de prácticas y creencias en el campo de las representaciones sociales de los enfermeros, enfocadas en prevenir accidentes y riesgos laborales asociados a agentes biológicos. Las medidas de bioseguridad comprenden una serie de prácticas y procedimientos destinados a proteger la salud del personal, los pacientes y el entorno frente a riesgos biológicos. 

Estas prácticas incluyen el uso de equipos de protección personal (EPP) como guantes, mascarillas y batas, que sirven de barrera entre el personal y los agentes infecciosos, previniendo la contaminación y la propagación de enfermedades; así como la higiene de manos, mediante el lavado y desinfección antes y después del contacto con pacientes y superficies contaminadas, se considera una de las medidas más efectivas para evitar infecciones nosocomiales. Además, la desinfección y esterilización de superficies y equipos médicos son unas de las medidas fundamentales para eliminar microorganismos y prevenir infecciones cruzadas (Souza et al., 2023). 

Otra medida de bioseguridad importante es el manejo seguro de residuos biológicos, que implica la clasificación, almacenamiento y eliminación adecuada de desechos, disminuye el riesgo de exposición y contaminación (Silva et al., 2022). También es obligatorio considerar como la formación y educación continua del personal en prácticas de bioseguridad, junto con la actualización constante de protocolos, son esenciales para mantener altos estándares de bioseguridad y responder eficazmente ante nuevas amenazas biológicas (Bajjou et al., 2020).

En el contexto de la formación en enfermería, la autoevaluación de la cultura de seguridad permite a los estudiantes identificar sus fortalezas y áreas de mejora en relación con la seguridad del paciente. Este proceso fomenta el desarrollo de habilidades críticas y de resolución de problemas, y promueve una mayor conciencia y responsabilidad individual y colectiva en la gestión de la seguridad. 

La autoevaluación de la cultura de seguridad ofrece numerosos beneficios para los estudiantes de enfermería. Permite el desarrollo de una mentalidad de mejora continua y un enfoque proactivo hacia la seguridad. Los estudiantes aprenden a identificar y abordar riesgos potenciales antes de que se conviertan en problemas graves. Además, la autoevaluación fomenta la colaboración y el trabajo en equipo, ya que los estudiantes aprenden a comunicarse de manera efectiva y a apoyarse mutuamente en la promoción de un entorno seguro (Marcomini et al. 2021).

A pesar de sus beneficios, la implementación de la autoevaluación de la cultura de seguridad en la formación de enfermería presenta varios desafíos. Entre ellos se incluyen la resistencia al cambio, la falta de recursos y tiempo, y la necesidad de formación adicional para los educadores en la aplicación de estas prácticas. 

Superar estos desafíos requiere un compromiso institucional y un enfoque coordinado para integrar la cultura de seguridad en todos los aspectos de la educación en enfermería (Alquwez et al. 2019).

 

METODOLOGÍA

En el estudio de tipo descriptivo tal como lo plantean Aggarwal y Ranganathan, (2019), se aplicó el Cuestionario Latino de Seguridad del Paciente para Estudiantes elaborado por Mira et al. (2015) a un grupo de 40 estudiantes de enfermería escogidos mediante un muestreo no probabilístico en una institución de educación superior. La aplicación del cuestionario se llevó a cabo durante el último semestre del programa de enfermería, momento en el que los estudiantes habían acumulado una experiencia significativa tanto teórica como práctica en el ámbito clínico. Los estudiantes completaron el cuestionario de manera anónima, proporcionando respuestas sinceras sobre sus competencias en áreas claves como conocimiento y actitud hacia la seguridad del paciente, habilidades prácticas y percepción de la cultura de seguridad. Cada área contiene varios ítems, sumando un total de 21 ítems que los estudiantes evaluaron utilizando una escala Likert de 5 puntos, donde 1 es "Totalmente en desacuerdo" y 5 "Totalmente de acuerdo" tal como indica Matas (2018).

 

RESULTADOS 

El análisis de los ítems relacionados con el conocimiento sobre la seguridad del paciente reflejado en la tabla 1 revela que la mayoría de los estudiantes de enfermería poseen un buen nivel de conocimiento en esta área. Con respecto al conocimiento de las políticas y procedimientos de seguridad del paciente en su institución, el 87,5 % de los encuestados está de acuerdo o totalmente de acuerdo, lo cual es un indicador positivo de familiaridad con las normativas institucionales. En cuanto a saber cómo reportar errores y eventos adversos en su entorno de trabajo, un 87,5 % de los encuestados respondió positivamente, lo cual es crucial para la mejora continua y la prevención de futuros incidentes. Además, la comprensión de los principios fundamentales de la seguridad del paciente basados en evidencia es reconocida por el 85 % de los encuestados, lo que sugiere una sólida base teórica en esta área. La media de las respuestas en todos los ítems es superior a 4, lo que denota un alto nivel de conocimiento, aunque la desviación estándar indica que aún hay un pequeño margen de mejora y variabilidad en las respuestas individuales.

 

Tabla 1. Conocimiento sobre la Seguridad del Paciente

Item

Totalmente de acuerdo

De acuerdo

N

eutral

En desacuerdo

Totalmente en

desacuerdo

Media

Desvia ción

fi

%

fi

%

fi

%

fi

%

fi

%

Conozco las políticas y procedimientos de seguridad del paciente en mi institución.

20

50%

15

37,50%

3

7,50%

2

5%

0

0%

4,33

0,75

Sé cómo reportar errores y eventos adversos en mi entorno de trabajo.

18

45%

17

42,50%

2

5%

3

7,50%

0

0%

4,25

0,85

Entiendo los principios fundamentales de la seguridad del paciente basados en evidencia.

22

55%

12

30%

4

10%

2

5%

0

0%

4,35

0,8

Fuente: La autora (2024) 

 

La actitud de los estudiantes hacia la seguridad del paciente es fundamental para garantizar prácticas seguras tal como lo reflejan los resultados que aparecen en la tabla 2. Un 92,5 % de los encuestados está de acuerdo o totalmente de acuerdo en que la seguridad del paciente es fundamental en la práctica de enfermería, lo que refleja una fuerte convicción en la importancia de este aspecto. La disposición a tomar medidas adicionales para asegurar la seguridad del paciente también es alta, con un 92,5 % de respuestas positivas, lo que indica un compromiso activo. Sin embargo, la comodidad para reportar errores y eventos adversos en su entorno de trabajo muestra una mayor variabilidad, con un 80 % de acuerdo o totalmente de acuerdo, pero también un 10 % en desacuerdo, lo que sugiere la necesidad de fortalecer la cultura de reporte sin miedo a represalias. La participación activa en iniciativas para mejorar la seguridad del paciente es alta, con un 87,5 % de respuestas positivas, lo que es alentador para la implementación de programas de mejora continua. La media superior a 4 en todos los ítems refleja una actitud mayormente positiva, aunque las desviaciones estándar sugieren áreas donde aún se pueden realizar mejoras.

 

Tabla 2. Actitud hacia la Seguridad del Paciente

Item

Totalmente de acuerdo

De acuerdo

 

Neutral

En desacuerdo

Totalmente en

desacuerdo

Media

Desvia ción

fi

%

fi

%

fi

 

%

fi

%

fi

%

Creo que la seguridad del paciente es fundamental en la práctica de enfermería.

25

62,50%

12

30%

 

2

5%

1

2,50%

0

0%

4,55

0,7

Estoy dispuesto/a a tomar medidas adicionales para asegurar la seguridad del paciente.

24

60%

13

32,50%

 

3

7,50%

0

0%

0

0%

4,52

0,65

Me siento cómodo/a reportando errores y eventos adversos en mi entorno de trabajo.

22

55%

10

25%

 

4

10%

4

10%

0

0%

4,25

0,9

Participo activamente en iniciativas para mejorar la seguridad del paciente.

23

57,50%

12

30%

 

3

7,50%

2

5%

0

0%

4,4

0,78

Fuente: La autora (2024)

 

Los ítems en la tabla 3 revelan una alta competencia entre los estudiantes de enfermería. La comunicación clara y precisa sobre la seguridad del paciente y el trabajo eficaz con otros profesionales de la salud para asegurar la seguridad del paciente tienen ambos un 87,5 % de respuestas positivas, lo que indica una fuerte capacidad de colaboración y comunicación. 

La competencia en identificar y mitigar riesgos potenciales para la seguridad del paciente es reconocida por un 87,5 % de los encuestados, lo que es crucial para la prevención de incidentes. El uso seguro de equipos y tecnología médica y la práctica de medidas efectivas para prevenir infecciones nosocomiales también tienen altas tasas de acuerdo, con un 90 % y 87,5 % respectivamente, lo que destaca una sólida formación práctica. 

La administración segura de medicamentos de acuerdo con los protocolos de seguridad para evitar errores tiene un 87,5 % de respuestas positivas, lo que es vital para la seguridad del paciente. Las medias superiores a 4 y las bajas desviaciones estándar reflejan una fuerte competencia práctica, aunque siempre hay margen para la mejora continua.

 

Tabla 3. Habilidades Prácticas en Seguridad del Paciente

Item

Totalmente de acuerdo

De acuerdo

 

Neutral

En desacuerdo

Totalmente en

desacuerdo

Media

Desvia ción

fi

%

fi

%

fi

 

%

fi

%

fi

%

Comunico información relevante sobre la seguridad del paciente de manera clara y precisa.

21

52,50%

14

35%

 

3

7,50%

2

5%

0

0%

4,35

0,81

Trabajo eficazmente con otros profesionales de la salud para asegurar la seguridad del paciente.

20

50%

15

37,50%

 

3

7,50%

2

5%

0

0%

4,32

0,82

Soy competente en identificar y mitigar riesgos potenciales para la seguridad del paciente.

19

47,50%

16

40%

 

4

10%

1

2,50%

0

0%

4,28

0,79

Utilizo equipos y tecnología médica de manera segura y adecuada.

22

55%

14

35%

 

3

7,50%

1

2,50%

0

0%

4,43

0,76

Practico medidas efectivas para prevenir infecciones nosocomiales.

23

57,50%

12

30%

 

4

10%

1

2,50%

0

0%

4,4

0,77

Administro medicamentos de acuerdo con los protocolos de seguridad para evitar errores.

20

50%

15

37,50%

 

4

10%

1

2,50%

0

0%

4,35

0,78

Fuente: La autora (2024)

La percepción de la cultura de seguridad se refleja en los resultados de la tabla 4 donde el 85 % de los encuestados siente que su institución promueve una cultura de seguridad del paciente, lo que es positivo para el aprendizaje y la práctica segura. La percepción de un apoyo adecuado para la seguridad del paciente es respaldada por el 85 % de los estudiantes, lo que sugiere una infraestructura de apoyo sólida. Sin embargo, la percepción de la comunicación abierta sobre la seguridad del paciente muestra un 85 % de respuestas positivas, pero también un 15 % de neutral o en desacuerdo, lo que indica áreas donde la comunicación podría mejorarse. Las medias alrededor de 4,3 y las desviaciones estándar más altas sugieren una percepción positiva general, aunque con ciertas áreas que podrían beneficiarse de una mayor atención y mejora.

 

Tabla 4.

Percepción de la Cultura de Seguridad

Item

Totalmente de acuerdo

De acuerdo

 

Neutral

En desacuerdo

Totalmente en

desacuerdo

Media

Desvia ción

fi

%

fi

%

fi

 

%

fi

%

fi

%

Siento que mi institución promueve una cultura de seguridad del paciente.

21

52,50%

13

32,50%

 

5

12,50%

1

2,50%

0

0%

4,35

0,84

Creo que hay un apoyo adecuado para la seguridad del paciente en mi lugar de formación.

20

50%

14

35%

 

4

10%

2

5%

0

0%

4,3

0,82

Considero que la comunicación abierta sobre la seguridad del paciente es fomentada en mi entorno de trabajo.

18

45%

16

40%

 

3

7,50%

3

7,50%

0

0%

4,23

0,86

Fuente: La autora (2024)

 

Los ítems en la tabla 5 muestran que los estudiantes de enfermería valoran estas prácticas. Un 82,5 % de los encuestados reflexiona regularmente sobre sus prácticas en relación con la seguridad del paciente. La búsqueda activa de retroalimentación para mejorar la seguridad del paciente en su práctica es valorada por el 85 % de los encuestados, lo que es esencial para la mejora continua. La evaluación continua de habilidades y conocimientos en seguridad del paciente tiene un 82,5 % de respuestas positivas, reflejando un compromiso con el desarrollo profesional. Mantenerse actualizado en temas relacionados con la seguridad del paciente es importante para el 87,5 % de los estudiantes, y valorar la importancia de la autoevaluación en la mejora de la seguridad del paciente tiene una respuesta positiva del 85 %. Las medias superiores a 4 y las desviaciones estándar moderadas sugieren una actitud positiva hacia la autoevaluación y la reflexión, aunque siempre hay oportunidades para reforzar estas prácticas y asegurar su integración completa en la rutina profesional.

 

Tabla 5. 

Autoevaluación y Reflexión

Item

Totalmente de acuerdo

De acuerdo

 

Neutral

En desacuerdo

Totalmente en

desacuerdo

Media

Desvia ción

fi

%

fi

%

fi

 

%

fi

%

fi

%

Reflexiono regularmente sobre mis prácticas en relación con la seguridad del paciente.

19

47,50%

14

35%

 

4

10%

3

7,50%

0

0%

4,28

0,86

Busco activamente retroalimentación para mejorar la seguridad del paciente en mi práctica.

18

45%

16

40%

 

3

7,50%

3

7,50%

0

0%

4,23

0,86

Evalúo mis habilidades y conocimientos en seguridad del paciente de manera continua.

20

50%

13

32,50%

 

5

12,50%

2

5%

0

0%

4,35

0,81

Me esfuerzo por mantenerme actualizado/a en temas relacionados con la seguridad del paciente.

21

52,50%

14

35%

 

4

10%

1

2,50%

0

0%

4,38

0,8

Valoro la importancia de la autoevaluación en la mejora de la seguridad del paciente.

22

55%

12

30%

 

4

10%

2

5%

0

0%

4,4

0,76

Fuente: La autora (2024)

 

DISCUSIÓN 

Áreas de mejora en la formación de los estudiantes de enfermería 

Los resultados del Cuestionario Latino de Seguridad del Paciente para Estudiantes han proporcionado una visión detallada de las competencias y percepciones de los estudiantes de enfermería en relación con la seguridad del paciente. A continuación, se identifican áreas clave de mejora en la formación de los estudiantes basados en los resultados obtenidos.

 

1. Conocimiento sobre la seguridad del paciente

Área de mejora: Familiarización y aplicación de políticas y procedimientos

 Aunque un 87,5 % de los estudiantes indicó conocer las políticas y procedimientos de seguridad del paciente en su institución, existe un margen del 12,5 % que no está plenamente familiarizado. Es crucial que todos los estudiantes no solo conozcan, sino que también puedan aplicar estas políticas en situaciones prácticas.

 

Recomendación:

-              Fortalecer la formación práctica: Implementar simulaciones y estudios de casos donde los estudiantes deban aplicar las políticas y procedimientos de seguridad.

-              Revisión periódica: Realizar revisiones periódicas de las políticas y procedimientos para asegurar que los estudiantes estén actualizados.

 

2. Actitud hacia la seguridad del paciente

Área de mejora: Cultura de reporte y participación activa

A pesar de que el 80 % de los estudiantes se siente cómodo reportando errores y eventos adversos, el 20 % restante no lo hace. Además, un 10 % no se siente completamente cómodo, lo que puede indicar un temor a represalias o falta de confianza en el sistema de reporte.

 

Recomendación:

-              Fomentar una cultura de seguridad: Crear un entorno seguro donde los estudiantes se sientan apoyados para reportar errores sin temor a represalias.

-              Entrenamiento en comunicación: Incluir entrenamiento específico en habilidades de comunicación para reportar eventos adversos de manera efectiva y sin temor.

 

3.    Habilidades prácticas en seguridad del paciente

Área de mejora: Competencia en mitigación de riesgos y administración segura de medicamentos

Si bien la mayoría de los estudiantes mostró una alta competencia en habilidades prácticas, un pequeño porcentaje (alrededor del 12,5 %) mostró dudas en áreas críticas como la identificación y mitigación de riesgos y la administración segura de medicamentos.

 

Recomendación:

-              Prácticas adicionales supervisadas: Proporcionar más oportunidades para que los estudiantes practiquen bajo supervisión directa, especialmente en la administración de medicamentos y la identificación de riesgos.

-              Evaluación continua: Implementar evaluaciones continuas y retroalimentación inmediata para identificar y corregir errores en tiempo real.

 

 

4.    Percepción de la cultura de seguridad

Área de mejora: Comunicación abierta sobre la seguridad del paciente Aunque el 85 % de los estudiantes considera que su institución promueve una cultura de seguridad, un 15 % no está plenamente convencido de que la comunicación abierta sobre la seguridad del paciente sea fomentada adecuadamente.

 

Recomendación:

-              Mejorar la comunicación institucional: Fomentar canales de comunicación claros y abiertos donde los estudiantes puedan expresar sus preocupaciones y sugerencias relacionadas con la seguridad del paciente.

-              Encuestas de retroalimentación: Realizar encuestas periódicas para evaluar y mejorar continuamente la percepción de la cultura de seguridad entre los estudiantes.

 

5.    Autoevaluación y reflexión

Área de mejora: Prácticas de autoevaluación y retroalimentación

El 82,5 % de los estudiantes reflexiona regularmente sobre sus prácticas en relación con la seguridad del paciente, pero existe un margen del 17,5 % que no lo hace de manera consistente.

 

Recomendación:

-              Incorporar autoevaluaciones estructuradas: Incluir sesiones regulares de autoevaluación estructurada en el currículo donde los estudiantes puedan reflexionar sobre sus experiencias y recibir retroalimentación constructiva.

-              Fomentar la retroalimentación entre pares: Implementar programas de mentoría y revisión entre pares para fomentar la reflexión y la mejora continua. Abordar estas áreas mediante la implementación de estrategias específicas puede fortalecer significativamente la competencia y confianza de los estudiantes en la seguridad del paciente, contribuyendo a la reducción de errores y la mejora de la calidad del cuidado en el ámbito clínico.

 

CONCLUSIONES

El estudio realizado mediante el Cuestionario Latino de Seguridad del Paciente para Estudiantes ha revelado que los estudiantes de enfermería poseen un alto nivel de conocimiento sobre las políticas y procedimientos de seguridad del paciente, así como una comprensión sólida de los principios fundamentales basados en evidencia. Sin embargo, se identificó la necesidad de fortalecer la formación práctica para asegurar que todos los estudiantes no solo conozcan, sino también puedan aplicar estas políticas en situaciones reales. 

Este hallazgo subraya la importancia de implementar simulaciones y estudios de casos que refuercen la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos. En cuanto a la actitud hacia la seguridad del paciente, los resultados muestran que la mayoría de los estudiantes reconocen la importancia de la seguridad y están dispuestos a tomar medidas adicionales para garantizarla. 

Sin embargo, un número significativo de estudiantes no se siente completamente cómodo reportando errores y eventos adversos, lo que indica la necesidad de fomentar una cultura de seguridad que apoye el reporte sin temor a represalias. Para mejorar este aspecto, es fundamental promover una comunicación abierta y efectiva, así como proporcionar entrenamiento específico en habilidades de comunicación para el reporte de eventos adversos. 

Las habilidades prácticas en seguridad del paciente demostradas por los estudiantes son generalmente sólidas, con competencias altas en áreas como la comunicación clara, el trabajo en equipo, la identificación de riesgos y la administración segura de medicamentos. 

No obstante, la variabilidad en algunas áreas críticas sugiere que se requieren más oportunidades para la práctica supervisada y evaluaciones continuas. Además, la percepción de la cultura de seguridad en las instituciones educativas es mayormente positiva, aunque la comunicación abierta sobre la seguridad del paciente debe mejorarse. Fomentar prácticas de autoevaluación y retroalimentación estructurada y consistente es esencial para asegurar que todos los estudiantes desarrollen una competencia uniforme y una confianza sólida en la seguridad del paciente, contribuyendo así a la reducción de errores y a la mejora continua de la calidad del cuidado en el ámbito clínico.

 

REFERENCIAS

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