Etnografía de relaciones de poder en la Casa de Oración Pentecostal del Perú de Ayacucho

 

Ethnography of power relations in the Pentecostal House of Prayer of Peru in Ayacucho

 

https://doi.org/10.47606/ACVEN/PH0286

 

Juan Ramos López1*

https://orcid.org/0000-0001-5324-2554

juan.ramos.10@unsch.edu.pe

Lucio Alberto Sosa Bitulas1

https://orcid.org/0000-0003-0328-9674

lucio.sosa@unsch.edu.pe

Félix Rojas Orellana1

https://orcid.org/0000-0001-8064-978X

felix.rojas@unsch.edu.pe

Esquivel Vila Edmundo1

https://orcid.org/0000-0002-4447-801X

edmundo.esquivel@unsch.edu.pe

Anderson Victor Yucra Leandres1

https://orcid.org/0009-0006-6883-0547

6@unsch.edu.pe

Inés Rosmeri Ayala Hinostroza1

https://orcid.org/0009-0007-2134-1428

Ines.ayala.10@unsch.edu.pe

Rebeca Hayda Huincho Quispe1

https://orcid.org/0009-0007-9467-7416

0@unsch.edu.pe

Recibido: 29/07/2024                                                        Aceptado: 09/10/2024

 

RESUMEN

La presente investigación, es una entrada somera sobre las relaciones de poder en la Casa de Oración Pentecostés del Perú de Mollepata-Ayacucho. Tuvo por objetivo mostrar y desentrañar las relaciones de poder en la casa de oración Pentecostés del Perú de Mollepata-Ayacucho, y las formas de capital: cultural, social, simbólico y económico. La propuesta metodológica es de corte cualitativa, de enfoque etnográfico, que nos permitió describir, comprender y analizar los testimonios de los miembros de la casa de oración; los instrumentos de investigación fueron la observación participante y las entrevistas semiestructuradas a los miembros de la congregación. Como resultado principal, se evidenció que las relaciones de poder y las jerarquías existentes en la Casa de Oración Pentecostés del Perú en Mollepata-Ayacucho revelan cómo el poder se hace evidente a través de una estructura de mando, las reglas internas que guían el funcionamiento de la iglesia y la gestión de los recursos simbólicos y culturales por parte de la pastora, así como su estrategia para legitimar su posición como líder de la comunidad religiosa. Se concluye que existen relaciones de poder legitimadas por las normas que rigen la congregación, los cuales están sustentada en la interpretación de la biblia, que para la congregación tienen un carácter normativo, de modo que es considera como las “sagradas escrituras”.

 

Palabras clave: Poder; religión; institución; iglesia; congregación.

___________

1.     Universidad Nacional San  Cristóbal de Huamanga, Perú

*          Autor de correspondencia: juan.ramos.10@unsch.edu.pe

ABSTRACT

 

The present investigation is a brief entry on the power relations in the Pentecost House of Prayer of Peru in Mollepata-Ayacucho. Its objective was to show and unravel the power relations in the Peruvian Pentecostal prayer house of Mollepata-Ayacucho, and the forms of capital: cultural, social, symbolic and economic. The methodological proposal is qualitative, with an ethnographic approach, which allowed us to describe, understand and analyze the testimonies of the members of the house of prayer; The research instruments were participant observation and semi-structured interviews with members of the congregation. As a main result, it was evident that the power relations and hierarchies existing in the Pentecost House of Prayer of Peru in Mollepata-Ayacucho reveal how power becomes evident through a command structure, the internal rules that guide the operation of the church and the management of symbolic and cultural resources by the pastor, as well as her strategy to legitimize her position as leader of the religious community. It is concluded that there are power relations legitimized by the norms that govern the congregation, which are supported by the interpretation of the Bible, which for the congregation has a normative nature, so that it is considered the "holy scriptures”.

 

Keywords: Power; religion; institution; church; congregation.

 

INTRODUCCIÓN

La presente investigación tiene un meollo central en la interpretación de las relaciones de poder en la Casa de Oración Pentecostal del Perú de Mollepata-Ayacucho. Para lograr entender las dichas relaciones de poder, fue necesario una mirada insitu, que consiste en realizar la investigación en el mismo lugar del sujeto estudiado; por ello tuvimos visitas continuas hacia la Casa de Oración Pentecostal del Perú de Mollepata. En las primeras horas de la mañana nos dirigimos a la casa de oración. Al entablar una conversación con una “sierva” nos resaltó la importancia de encontrar la palabra y el camino de la salvación, que Jesús pronto volvería; donde sierva es la denominación correspondiente a una integrante mujer de la iglesia, debido a que está al servicio de Dios.

Estábamos emocionados por la experiencia, pero, temerosos por, que nos dirán, ya que nuestra vestimenta era distinta, estábamos acostumbrados a usar pantalones, asimismo, nuestra inquietud fue que, desde un primer momento no sabíamos la forma correcta de rendir culto a Dios en la Iglesia Pentecostal. La estrategia elegida para esta investigación fue ir en grupo junto con nuestra informante clave.

Asimismo, guiados con base teórica de Foucault (1990) y Bourdieu (2009), que nos permitió aumentar nuestro lente antropológico del campo teórico y aplicar en la Casa de Oración Pentecostal del Perú de Mollepata. Asimismo, nos basamos en la teoría de Foucault (1990) y Bourdieu (2009), que nos permitió ampliar nuestra perspectiva antropológica en el ámbito teórico y práctico, y la hemos empleado en la Casa de Oración Pentecostal del Perú en Mollepata.

En el transcurso de las revisiones bibliográfica, encontramos investigaciones que preceden a mi tema de investigación pero que a la vez resultan muy relativos, como los estudios globales, nacionales y locales que los presentare a continuación. En el ámbito global, Cortés (2011) en su estudio tuvo como objetivo realizar un análisis antropológico y una revisión bibliográfica de los creyentes pentecostales, enfocándose en sus narrativas para comprender en profundidad su devoción a la palabra de Dios y las facetas sociales de su religión. Su relevancia radica en la contribución al entendimiento del pentecostalismo como fenómeno social, destacando la necesidad de profundizar en el discurso de los creyentes para complementar y actualizar el conocimiento existente, y promoviendo una visión más íntima y humana de la religión desde una perspectiva antropológica. Asimismo, Sandoval (2019) investigó el papel de la religión en la integración social de inmigrantes haitianos evangélicos en Santiago de Chile. Es relevante porque ayuda a entender cómo la religión influye en su adaptación a la sociedad chilena, identificando desafíos y oportunidades. Los hallazgos pueden informar políticas y programas de integración, promoviendo la inclusión y el bienestar de estos inmigrantes y fomentando el diálogo intercultural y religioso en Chile.

Mientras en la investigación de Flores (2003) analizó la Ley de Entidades Religiosas en Santiago de Chile y su impacto en la constitución jurídica de las organizaciones religiosas, explorando las libertades de conciencia y culto. Su relevancia radica en que esta ley innovó el Derecho Eclesiástico en Chile, buscando igualdad religiosa y protección de libertades fundamentales. Además, Acosta y Sanchez  (2023) investigaron cómo las comunidades de Iglesias Protestantes y Pentecostales en Guayaquil adaptaron sus prácticas religiosas durante la pandemia del 2020. Su relevancia radica en comprender cómo estas comunidades enfrentaron los desafíos del aislamiento, ofreciendo ideas sobre estrategias efectivas para mantener su vida espiritual y comunitaria en entornos virtuales. Por otro lado, Ganchozo y Vernaza  (2020) la relevancia de la investigación está en entender cómo iglesias y feligreses se adaptaron durante la pandemia. Analizar estas prácticas revela estrategias para mantener la vida espiritual y cambios en la celebración religiosa, ofreciendo insights para decisiones en ámbitos religiosos y sanitarios.

En el ámbito nacional, Bonafon (2019) examinó la influencia de la iglesia "Las Asambleas de Dios" en las prácticas sanitarias de una comunidad campesina en Churcampa, Huancavelica, Perú. Este estudio ofrece una visión más completa de la interacción entre religión, salud y enfermedad, explorando cómo los discursos religiosos influyen en la negociación de recursos terapéuticos y ampliando la comprensión de los factores sociopolíticos y económicos que moldean la salud en estas comunidades. En el estudio de Ramirez (2021) analizó el pasaje bíblico de Colosenses 3:5-25 para estudiar la influencia del costumbrismo en la ética cristiana. Esto es relevante para comprender cómo las prácticas culturales impactan las decisiones de los creyentes, ofreciendo una base sólida para la reflexión teológica y la aplicación ética en la vida diaria, y contribuyendo al diálogo intercultural e interreligioso. Mientras, Sánchez (2018) buscó entender por qué el pentecostalismo ha crecido en sectores urbanos pobres en Perú.

Al examinar el papel del cuerpo y las emociones en esta religión, se busca comprender mejor sus prácticas y su impacto en la vida personal y social. Además, destacó la relación del pentecostalismo con la cultura popular y el catolicismo, y cómo influyen en la identidad religiosa. En esa misma línea, Ascencio (2022) buscó entender el funcionamiento familiar en hogares de la Comunidad Cristiana Pentecostal durante la pandemia de Covid-19. La relevancia radica en el enfoque en cómo la pandemia ha afectado a esta comunidad religiosa, donde la familia juega un papel central, lo que puede proporcionar información valiosa para el diseño de estrategias de apoyo familiar. De la misma manera, Pérez (2024) describió la confirmación como una experiencia de pentecostés personal para los jóvenes, resaltando su función de fortalecer la fe y promover una conexión más profunda con la espiritualidad.

Destaca la importancia de este sacramento en el desarrollo religioso de los jóvenes y su contribución a la identidad y el compromiso religioso. De igual modo Valle (2020) investigó la satisfacción familiar en miembros de la Iglesia Evangélica Pentecostal Palabra de Vida en Ayacucho, Perú, en 2019. Su relevancia radica en comprender cómo la fe religiosa influye en la dinámica familiar y la satisfacción de los congregantes, proporcionando información valiosa para psicólogos y líderes religiosos. Finalmente, Roncal (2023) evaluó la efectividad de un programa de discipulado para líderes de unidades de acción en la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Lima Este en 2022. Esto es relevante para mejorar la formación pastoral y promover un crecimiento más sólido de la iglesia.

La presente investigación tuvo lugar en la Casa de Oración Pentecostal del Perú, un espacio que se destaca por su dedicación a la predicación de la Palabra de Dios. En este entorno, se percibe una atmósfera cargada de alegría, fervor religioso y devoción. Los participantes interactúan activamente mediante la música, cánticos de alabanza y experimentan un profundo sentido de comunidad y camaradería en este grupo social. En ese sentido, esta investigación se encuentra estructurado en secciones: descripción de la casa de oración, la disposición del mobiliario, jerarquías de los cargos, el momento de la adoración y alabanza, la prédica, sobre los pastores y finalmente las conclusiones.

 

METODOLOGÍA

Esta investigación se enmarca dentro de una metodología cualitativa y etnográfica, lo cual permite explorar fenómenos sociales complejos y profundizar en las interacciones humanas dentro de un contexto específico. De acuerdo con Creswell y Poth (2018), la investigación cualitativa se centra en la comprensión de significados y comportamientos en contextos naturales, lo que es particularmente adecuado para estudiar la vida dentro de una comunidad religiosa como la Casa de Oración Pentecostal del Perú en Mollepata, Ayacucho. La etnografía, como método cualitativo, implica una inmersión prolongada en el campo, permitiendo una observación y participación directa en las actividades cotidianas de la comunidad para desentrañar patrones culturales y, en este caso particular, relaciones de poder (Hammersley y Atkinson, 2019).

El diseño de la investigación es no experimental, ya que no existe manipulación de variables, y es descriptiva e interpretativa, lo que permite, además de la descripción detallada de las dinámicas observadas, una interpretación crítica de las interacciones simbólicas y de poder dentro de este espacio religioso. Hernández Sampieri et al. (2022) subrayan que este tipo de investigaciones cualitativas buscan no solo describir los fenómenos observados, sino también explicar por qué y bajo qué condiciones se manifiestan, permitiendo una comprensión profunda de las interacciones sociales y simbólicas.

Para la recolección de datos se emplearon dos instrumentos principales. Primero, la observación participante, técnica clave en la etnografía, que se llevó a cabo durante las oraciones y la prédica en la Casa de Oración. Esta estrategia permitió captar las interacciones directas, las relaciones de poder y los roles jerárquicos que se manifiestan en el interior del grupo religioso. Segundo, las entrevistas semiestructuradas, realizadas fuera del recinto religioso, lo que ofreció un espacio más relajado donde los participantes pudieron reflexionar con mayor apertura sobre las dinámicas de poder dentro de la Casa de Oración. Emerson, Fretz y Shaw (2011) sostienen que realizar entrevistas en entornos familiares o cómodos para los entrevistados favorece la apertura y sinceridad, lo que fue clave en esta investigación. El enfoque descriptivo de la investigación sigue el concepto de "descripción densa" propuesto por Geertz (2003), que consiste en interpretar profundamente los significados culturales dentro de la comunidad religiosa, en lugar de limitarse a observar la conducta superficial. Este enfoque permite una comprensión detallada de cómo se estructuran y reproducen las relaciones de poder en la Casa de Oración Pentecostal. El análisis de los datos se realizó siguiendo un enfoque inductivo, basado en la teoría fundamentada de Strauss y Corbin (2015). Este enfoque permitió construir las categorías de análisis a medida que los datos emergían del campo, empleando técnicas de codificación abierta, axial y selectiva. A través de este proceso, se identificaron patrones y relaciones significativas entre las categorías de poder, simbolismo y estructura religiosa, ofreciendo una comprensión profunda de las interacciones dentro de la comunidad religiosa.

Finalmente, esta investigación busca no solo describir las relaciones de poder dentro de la Casa de Oración Pentecostal del Perú en Mollepata, sino también interpretar cómo estas relaciones se articulan simbólicamente y cómo impactan la vida de la comunidad. En este sentido, el estudio contribuye al conocimiento en el campo de la antropología religiosa, proporcionando una visión detallada de cómo los vínculos de poder y simbolismo dentro de un espacio religioso influyen en la estructura social y en las dinámicas de la comunidad.

 

RESULTADOS

 

Cultura y poder

En el contexto de la Casa de Oración Pentecostal del Perú en Mollepata, Ayacucho, las interacciones de los participantes están profundamente influenciadas por los conceptos de cultura y poder. Para discutir estos conceptos, abordaremos cómo los autores clave definen y contrastan ambas categorías.

Clifford (2003) define la cultura como un esquema de significados transmitidos históricamente, expresados en símbolos, lo que implica que en el contexto de la Casa de Oración, la devoción religiosa, la música y los cánticos son formas simbólicas que refuerzan la cohesión social y los valores compartidos. Este enfoque se alinea con la idea de Gómez (2020) sobre el papel central de los símbolos en la expansión cultural. La capacidad de los miembros de la comunidad para crear significados a través de la adoración colectiva sugiere que la cultura aquí no solo es una transmisión de prácticas, sino también un proceso de reforzamiento identitario, tal como lo define Imaginario (2020) cuando señala que la cultura orienta las prácticas individuales y colectivas.

Ramos (2024), por su parte, amplía esta idea al agregar la dimensión territorial, sugiriendo que el contexto socioeconómico y étnico de los participantes influye en la manera en que experimentan y viven la cultura religiosa. Esto es particularmente relevante en una comunidad pentecostal, donde la territorialidad y las relaciones cotidianas juegan un papel clave en la cohesión del grupo y en cómo los símbolos religiosos son internalizados por los participantes. Foucault (1975) define el poder como una acción sobre las acciones de los otros, más que una posesión fija. En la Casa de Oración, los líderes religiosos ejercen poder a través de la predicación y la dirección del culto, donde las acciones de los participantes son guiadas y controladas simbólicamente. Este concepto se profundiza con Bourdieu (1997), quien indica que el poder está insertado en una red de relaciones sociales que definen las jerarquías dentro del campo religioso. En este contexto, los "antiguos" y los "recién llegados" luchan por posiciones de influencia dentro de la iglesia, reflejando una lucha simbólica por el estatus.

El poder simbólico, según Bourdieu (2001), se ejerce en la Casa de Oración cuando los pastores y líderes son vistos como legítimos portadores de la palabra divina, cuyo control sobre el discurso religioso establece un orden social aceptado por los demás miembros. Este poder "invisible" requiere de la complicidad de quienes lo aceptan, lo que es evidente en la dinámica de la comunidad pentecostal, donde el liderazgo no es cuestionado debido a la creencia en la legitimidad de su autoridad espiritual. Coser (1976) destaca que el poder siempre implica relaciones asimétricas, lo que se observa en la jerarquía entre los pastores y los fieles, donde el liderazgo impone su voluntad en la estructura religiosa. Weber (1993) añade que el poder es la capacidad de imponer la propia voluntad en una relación social, aun contra la resistencia, lo que podría interpretarse en los constantes cismas mencionados por Rodríguez (1984) en las iglesias pentecostales, donde las luchas de poder interno llevan a divisiones y fracturas en la estructura organizativa.

La cultura y el poder en la Casa de Oración Pentecostal del Perú se entrelazan en un proceso dinámico y simbólico donde las prácticas religiosas refuerzan la cohesión social y el poder es ejercido de manera estratégica por los líderes. Estas relaciones jerárquicas no solo estructuran la vida interna del grupo, sino que también reflejan las luchas simbólicas por la legitimidad y el control dentro de la comunidad religiosa, en consonancia con las teorías propuestas por Foucault (1975), Bourdieu (1997) y Weber (1993).

 

Descripción de la casa de oración

La casa de oración en Mollepata, junto con muchas otras casas de oración, pertenecen a la Iglesia Pentecostal del Perú, la cual posee una identidad propia basada en distintas acciones y pensamientos para alcanzar la salvación divina. En ese sentido, “los campos se presentan para la aprensión sincrónica como espacios estructurados de posiciones (o de puestos) cuyas propiedades dependen de la su posición en dichos espacios y pueden analizarse en forma independiente de las características de sus ocupantes” Bourdieu (2002). Aterrizando este concepto: un campo de poder es un espacio tanto físico como epistemológico creado para cumplir un objetivo o necesidad, bajo ciertas normas sociales internas que permiten alcanzar sus objetivos. Dentro de estas normas, también existen ciertas estructuras con roles específicos que están orientados hacia lograr ese fin último perseguido por los integrantes del campo de la casa de oración. De esta manera, la Iglesia Pentecostal del Perú surge con el propósito de lograr una lectura correcta y la práctica de la palabra, con un culto y acciones distintas que buscan conducir a la vida eterna y alcanzar la salvación. En su interior, se encuentran diferentes posiciones con obligaciones específicas que contribuyen al cumplimiento de dicho objetivo. El local de la iglesia es de material noble, la fachada cuenta con un cartel de identificación de la iglesia, no existe ostentación ni imágenes en las puertas, tampoco divisamos la presencia de campanas como un templo católico. Se puede acceder al interior de templo por medio de dos entradas: la primera está en la parte central del edificio, consta de un portón de madera, el cual estuvo cerrado durante toda la jornada de oración y prédica. Posiblemente esta puerta grande y principal sea utilizada solo en momentos importantes donde accedan gran cantidad de participantes o en un día especial como el aniversario de la iglesia, de los jóvenes y de los enfermos. La segunda puerta permite una entrada lateral, mediante un pequeño callejón. Nosotros ingresamos por la puerta pequeña y lateral, esta puerta permite que la jornada tenga un carácter reservado para los asistentes, debido a que el día sábado se dedican a un culto normal.

 

Figura 1

La Casa de Oración Pentecostal del Perú de Mollepata.

Fuente: Los autores, Ayacucho 2023.

Al momento de entrar, nos sorprendió que en el templo no existía imágenes de santos ni ángeles, solo un cartel de prohibido el uso del celular, esto se justifica para que no haya desorden dentro de la casa de oración, en términos Bourdieu (2002) decimos que “al cuerpo que se manipula, al que se da forma, que se educa, que obedece, que responde, que se vuelve hábil o cuyas fuerzas se multiplican” (p.125). Es decir, mediante la disciplina que permite el control. Asimismo, desde la perspectiva de la iglesia Pentecostal, es fundamental adorar solamente a Dios Jehová. Cualquier adoración dirigida a otro ser caería en el pecado de la idolatría, una acción estrictamente prohibida por las sagradas escrituras de la biblia.

En la parte superior de la iglesia del culto, se encuentran mensajes como los siguientes: "mejor es confiar en Jehová que creer en el hombre", "feliz séptimo aniversario, jóvenes" y "así que tú, sufre penalidades como un buen soldado de Jesucristo". Estos mensajes transmiten la idea de que la palabra de Dios, representada por la Biblia, se sitúa por encima de la influencia humana. Esta Palabra fortalece, sana y guía hacia la salvación eterna. Por esta razón, la confianza y la fe se depositan en lo escrito en la Biblia. Además, la Iglesia manifiesta una atención particular hacia los jóvenes, y a través de sus enseñanzas se transmite la idea de que cada devoto seguidor de Jesucristo inevitablemente se encontrará con pruebas que intentarán seducirlo, es decir sacarlo del camino de la salvación. No obstante, una de las “siervas” ratifica que resulta imperativo mantenerse firme y superar estas adversidades para ser digno del título de "soldado de Dios".

 

La disposición del mobiliario

Mientras nos dirigíamos a tomar asiento, nos llamó la atención la presencia de sillas de plástico. Nuestra única referencia hasta ese momento para lugares de culto eran las bancas de madera en las iglesias católicas. Estas sillas estaban ordenadas en dos sectores: un grupo a la derecha y otro a la izquierda, ambos orientados hacia el altar ubicado al frente. En el rincón superior izquierdo del espacio, se encontraban siete sillas cuyos respaldos estaban apoyados contra la pared. Estas sillas estaban dispuestas de manera que miraban hacia el centro del área, tal como nos explicó nuestra informante clave. Según nuestra informante clave, "estas sillas eran especiales para los líderes de la iglesia, como los equipos de oración, los diáconos y los pastores(as)".

Pero dos de nuestros compañeros desconocían que estas sillas eran destinadas para los líderes, en palabras Bourdieu (2002) queda sustentada que no teníamos un “capital cultural” sobre los espacios además que nuestro habitus estaba marcada por nuestra experiencia cotidiana de sentarse en cualquier silla. Al concluir la oración, todos nos disponíamos a salir. Dos de nuestros compañeros se dirigieron hacia la salida, pero notamos que nuestra informante clave no estaba a nuestro lado. Al mirar hacia atrás, observamos que todos estaban recogiendo y apilando las sillas en un rincón de la casa de oración. Esto se debía a que el espacio iba a ser utilizado de otra manera, y las sillas de plástico permitían una mayor flexibilidad para adaptar el área a diversas actividades. En contraste con un templo católico, que suele permanecer inmutable, este templo se caracteriza por su dinamismo en la configuración del espacio y las actividades.

En el altar, se encontraba una pequeña plataforma que lo elevaba ligeramente del nivel del suelo. Sobre ella, destacaban tres sillas de madera tallada y decorada. Ante nuestra curiosidad, consultamos a nuestra informante clave sobre su propósito. Con amabilidad, nos explicó: "Estas sillas son destinadas a los pastores en ocasiones especiales". Los cojines destinados para el público eran delgados y presentaban tonos rojos y crema. Por otro lado, los cojines de los líderes eran de un grosor considerable y eran de un tono marrón. Sin embargo, los cojines de los pastores, situados en el altar, eran los más voluminosos entre todos.

La distribución de las sillas y la diferencia en el grosor de los cojines nos brinda una pauta para señalar que el líder ostenta un estatus, un capital cultural, social y económicos Bourdieu (2002) ya que los miembros de esta casa de oración lo reconocen como persona dotada bendición de Dios, es así también que tiene un reconocimiento social. Es de este modo que encontramos pastores y líderes “los que interpretan bien la palabra de Dios” y los siervos “los que recién están aprendiendo y construyendo su capital social y cultural”. Pero también encontramos una lucha entre los recién llegados y los dominantes Bourdieu (2002) es decir “juego” entre estos dos agentes ya mencionados por la lucha del poder. Las sillas de los pastores, está ligeramente más elevado en comparación con otros miembros de la iglesia. Sin embargo, todos comparten la misma fe en un solo Dios, aunque están en el mismo plano, el líder se involucra en tareas específicas a las que el miembro común no suele acceder.

Además, el pastor por su parte, ostenta un estatus superior tanto al líder como a los participantes regulares de la iglesia. Esta posición le otorga responsabilidades adicionales a las que ni los líderes ni los asistentes habituales tienen acceso. A lo largo de toda la ceremonia, las sillas destinadas a los líderes permanecieron vacías, ya que se reconocía y respetaba la jerarquía establecida. En el lado derecho del altar se encontraba la ubicación de la música, destacando un teclado eléctrico que acompañó solamente la oración. Durante la prédica, el teclado permaneció apagado. Junto a él, se hallaban otros instrumentos musicales y dos receptáculos para ofrendas, diezmos y primicias.

En el lado opuesto del altar, muy cerca de la puerta de madera cerrada, se encuentra el joven, sentado en una silla de plástico. El joven, quien padece problemas mentales, está sujeto con cadenas y se encuentra apartado de los demás participantes para prevenir cualquier posible altercado. Esta medida se adopta con el propósito de prevenir potenciales disturbios, dado que su estado mental podría constituir un riesgo para la seguridad de las personas. La cadena está asegurada a su pie izquierdo, garantizando tanto su contención como su seguridad. En ese sentido Foucault (1990) menciona que “la disciplina fabrica así cuerpos sometidos y ejercitados, cuerpos “dóciles” (p. 126).

 

Jerarquías de los cargos

La pastora de la iglesia, asume un rol fundamental como líder en la comunidad. Su posición se destaca por su prominencia y autoridad superior en comparación con otros líderes. Su responsabilidad primordial consiste en predicar la palabra de Dios y guiar a los líderes sucesores.

Además de ello, tiene la tarea de impartir enseñanzas basadas en principios y valores sólidos que orientan a los líderes en sus funciones. Su propia experiencia y ejemplo son fuentes de inspiración para los demás. Asimismo, la pastora desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la disciplina, trabajando en conjunto con la junta directiva y otros miembros. Si un líder no cumple con las normas y reglas fundamentadas en las enseñanzas bíblicas y en las directrices establecidas por los líderes y miembros de la iglesia, es su responsabilidad aplicar medidas disciplinarias. Esto contribuye a preservar la integridad y la cohesión en el seno de la institución, es decir vigilar y castigar, y crear cuerpos dóciles Foucault (1990). Es importante señalar que la función de la pastora es esencial para guiar y liderar la comunidad en su camino espiritual, pero también, es importante que las decisiones y acciones se tomen con sensibilidad y respeto hacia todos los miembros involucrados.

El copastor asume el rol de representante de la pastora en caso de que ella esté ausente debido a viajes u otros compromisos. La elección del copastor recae en una persona responsable y espiritual, con conocimiento en liderazgo. Esta designación se basa en su comprensión de los aspectos espirituales y de liderazgo. La elección de esta figura se debe a que posee un entendimiento profundo en estas áreas.

El copastor debe ser alguien que sea respetado por la comunidad y que a su vez respete a los demás, de manera similar a cómo lo hace la pastora. La relación entre la pastora y el copastor debe ser de colaboración y confianza mutua. En particular, el copastor es una extensión del liderazgo de la pastora y su papel es mantener la continuidad de la dirección espiritual y administrativa en su ausencia.

Escuadrón de oraciones, este grupo está compuesto por hombres, mujeres y jóvenes. Su principal responsabilidad es brindar apoyo en la oración a todos los asistentes de los cultos diarios que se realizan en la iglesia. Además, estos líderes no están limitados únicamente a esta función, ya que también desempeñan otros roles dentro de la comunidad eclesiástica.

En realidad, estos líderes tienen múltiples cargos y responsabilidades dentro de la iglesia. Además de participar en la oración durante los cultos diarios, también desempeñan otras funciones importantes en la comunidad. Esta variedad de roles y responsabilidades refleja su compromiso y dedicación hacia el bienestar espiritual y el funcionamiento general de la iglesia.

Los diáconos son individuos responsables de mantener el orden durante los servicios dentro de la casa de oración. Además, los diáconos se encargan de diversas tareas y de apoyo durante el servicio, asegurándose de que todo transcurra de manera organizada y respetuosa. Su papel es crucial para facilitar una experiencia espiritual favorable para todos los asistentes al culto. Asimismo, los diáconos emplean un chicote (Denominación que toma el látigo en el contexto andino), con fines simbólicos, que permite mantener el orden dentro de la casa de oración; en ese sentido la siguiente entrevista muestra esos detalles culturales, inmersos en la cotidianidad.

 

El chicote lo usa las personas que son ungidas o preparadas espiritualmente o sea las que son rectos y temeroso de Dios si no fuera así ¿con qué derecho corregiría a la otra persona que está en error? De hecho, el chicote se usa con mucha sabiduría de Dios porque no se le puede dar chicote a los niños que están sin uso de razón todavía. [Como podemos notar en la casa de oración se usa el chicote para poner en orden a los congregantes, ya que el chicote representa como una herramienta para corregir y ordenar, es un objeto simbólico que permite la corrección, mas no como un instrumento de violencia]. El uso del chicote es por el mandato bíblico como lo menciona en el libro de proverbios 23. 13-14 “no rehúses corregir al muchacho; porque si los castigas con vara (dentro de la iglesia el chicote se considera a manera de vara), no morirá. lo castigarás con vara, y librarás su alma del señor”. De esta manera el chicote se le entrega a un líder o un miembro de la iglesia para corregir faltas graves, menciona que recibir un chicote es una bendición porque permite corregir y enseñar a ser más humilde delante de Dios, por ende, dentro de la iglesia portar un chicote es un símbolo que permite ejercer autoridad y disciplina hacia los miembros de la iglesia, (…). En caso de los cristianos primero hablar con esa persona y orientarle, de hecho, la pastora o el líder es bien calmado sin cólera ni ira, oran juntos con la persona que está en falta. El chicote tiene autoridad también se usa para otros fines como para echar fuera demonios, y es muy importante que este dentro de la casa de oración ya que no se puede usar el palo o una correa a cambio del chicote. (Testimonio 01, diácono, Ayacucho, 2023).

 

Con la entrevista se logra destacar que la pastora y los diáconos representan una figura de autoridad dentro de la comunidad religiosa, actuando como agentes de control social y contribuyendo a la preservación de las normas y la cohesión del grupo. Su autoridad deriva de su posición dentro de la estructura eclesiástica y su responsabilidad de garantizar que el culto se desarrolle de manera adecuada. Por otro lado, el uso del chicote en esta comunidad evangélica se basa en una autoridad espiritual que solo se otorga a aquellos considerados "ungidos o preparados espiritualmente". La presencia del chicote se percibe como una forma de disciplina y corrección, reflejando la necesidad de mantener la cohesión y la conformidad con los valores religiosos.

El chicote, en el contexto de la Casa de Oración Pentecostal, actúa como un símbolo cultural y de poder, siguiendo la perspectiva de Clifford Geertz (2003), quien define la cultura como un "sistema de significados expresado en símbolos". En este sentido, el chicote no es simplemente un objeto físico, sino un artefacto simbólico que encarna la autoridad y el mandato divino, utilizado para corregir y mantener el orden dentro de la comunidad. Este objeto contribuye a la cohesión social al transmitir valores morales y normas de comportamiento aceptadas por los congregantes, siendo esencial en el mantenimiento del orden y la disciplina religiosa. Bourdieu (1997) aporta una comprensión del chicote desde su teoría del poder simbólico.

Según Bourdieu, el poder simbólico consiste en la capacidad de imponer significados que son aceptados de manera inconsciente tanto por quienes lo ejercen como por quienes lo reciben. En este caso, el chicote se convierte en un símbolo de autoridad entregado a los líderes espirituales, quienes lo utilizan no como un acto de violencia, sino como una herramienta legítima de corrección, fundamental para el bienestar espiritual de la comunidad. Este objeto estructura las relaciones de poder dentro de la iglesia, y aquellos que lo portan, ungidos espiritualmente, adquieren legitimidad para ejercer la corrección.

Weber (1993) ofrece una interpretación útil sobre la legitimidad del uso del chicote al analizar los tipos de autoridad. Weber distingue entre la autoridad tradicional, carismática y legal-racional. En este contexto, el chicote representa una forma de poder que se sustenta principalmente en la autoridad carismática de los líderes, quienes son vistos como figuras ungidas por Dios y dotadas de sabiduría divina para corregir sin caer en el abuso. Este poder carismático, centrado en las cualidades espirituales y morales del líder, legitima el uso del chicote no como una forma de violencia, sino como un medio legítimo para mantener el orden divino. Además, el mandato bíblico que justifica su uso, basado en Proverbios, introduce una dimensión legal-racional al asociarlo con una norma normativa superior, lo que refuerza su legitimidad dentro de la comunidad religiosa.

Para Foucault (1975), el uso del chicote puede analizarse en términos de poder y disciplinamiento. Foucault examina cómo el poder se ejerce sobre los cuerpos y acciones de los individuos en espacios disciplinarios, y la Casa de Oración actúa como un espacio de este tipo. En este contexto, el chicote se utiliza para corregir las desviaciones, manteniendo el orden moral y espiritual. No obstante, la corrección no se percibe como una imposición coercitiva, sino como un proceso que busca orientar a los miembros hacia una mayor humildad y obediencia a Dios. El chicote, entonces, opera como un mecanismo de la microfísica del poder, en el que las relaciones de poder se manifiestan a través de gestos cotidianos como la corrección y la oración conjunta.

Ministerio de alabanza y adoración, este grupo está compuesto por hombres, mujeres y jóvenes que poseen un talento especial y una profunda pasión por servir a Dios en el ámbito de la adoración y alabanza. Estos equipos de adoración y alabanza se dedican a entonar cánticos de alabanza y adoración, tanto en los momentos de avivamiento como en la oración. Su propósito es guiar a la congregación en la expresión espiritual a través de la música, creando un ambiente propicio para la adoración y la conexión con Dios.

Con ello decimos, que la capacidad de ser líder o de asumir un cargo dentro de la iglesia depende de cómo una persona se dedica a aprender sobre las enseñanzas de Dios y cómo se moldea como individuo, siguiendo principios y valores basados en las Sagradas Escrituras, es decir, en la Biblia. Es fundamental comprender que ocupar posiciones de importancia no debe limitar la disposición de colaborar en diversas actividades de la iglesia. Todos tienen el derecho y la responsabilidad de contribuir como siervos y líderes ejemplares, participando activamente en el servicio a Dios y a la comunidad.

De modo que, el cargo no sé restringe a cualidades socioculturales como es el género, sino que reside en las cualidades espirituales que presente la persona. Asimismo, podemos afirmar que, a diferencia de las normas católicas, los cargos de poder no están restringido por el género del postulante a líder, si no que la obtención del cargo se rige por las cualidades espirituales que sean más compatibles con lo escrito en la Biblia. Otorgando cierto simbolismo místico y religioso al cargo, una especie de autorización divina más que humana lo que legítima más el cargo de la persona.

 

Figura 2

Estructura jerárquica de los cargos en la casa de oración.

Fuente: Hecho por los autores, Ayacucho 2023.

 

El momento de la adoración y alabanza

Además de brindar comodidad al reposo, los cojines en las sillas también se utilizan para la oración. Esto se logra al descansar las rodillas en los cojines, como lo observamos cuando nuestra informante clave realizó esta acción, la cual imitamos. Esta práctica puede interpretarse como una forma de orar (una comunicación directa con Dios) antes de escuchar la predicación.

Después de este acto de "hablar con Dios", nuestra informante clave inició su canto habitual. Como ella ya conocía las canciones, nosotros la acompañamos con aplausos. Tanto los cantos como las oraciones toman un mayor énfasis cuando las personas están de pie, lo que refleja el respeto hacia la palabra de Dios durante la oración.

La uniformidad en los cantos en la Casa de Oración Pentecostal facilita la inclusión y cohesión de los participantes, actuando como un mecanismo de control simbólico que contrasta con las prácticas católicas más complejas (Robbins, 2004). Según Csordas (1997), esta uniformidad genera un "cuerpo colectivo" que experimenta la presencia divina de manera simultánea, reforzando la experiencia compartida.

Meyer (2006) argumenta que los cantos uniformes son una estrategia estética que refuerza las jerarquías dentro de la comunidad, mientras que Mittermaier (2019) sugiere que esta participación accesible refleja una estructura de poder diferente, donde la frase "Gloria a Dios" marca un tipo de adoración que fortalece la conexión con lo divino. Los cantos iban acompañados de aplausos, los cuales no seguían un ritmo establecido. Algunos grupos de conocidos compartían el mismo tiempo para aplaudir, mientras que otros aplaudían más rápido o más lento, o simplemente se concentraban en cantar. Dado que no conocíamos los cantos, nos sumamos a la expresión de aplausos. Los cantos eran sumamente emotivos (incluían saltos, movimiento rápido de distintas partes del cuerpo y fuerte expresividad facial).

Algunos parecían transmitir un deseo de llorar, y muchos alzaban sus manos como una forma de alabanza sincera, expresando su conexión profunda con Dios. Observamos que había varias personas orando en una zona apartada de las filas, colocaban una almohadilla en el suelo y giraban sus sillas, con el respaldo mirando hacia el frente, creando así una especie de barrera visual. Mientras oraban con gran emotividad, en sus rostros se reflejaba arrepentimiento y una profunda conexión. Las sillas tenían una función que iba más allá de ser simples asientos: proporcionaban un espacio individual dentro de la comunidad durante la oración. Esto representaba la conversación privada que, para los miembros de la Iglesia Pentecostal del Perú, es la oración.

Nadie parecía inquietarse por estos actos privados dentro de un contexto colectivo, lo que nos llevó a considerar que los miembros de la iglesia Pentecostal del Perú gozan de cierta libertad en sus acciones durante la primera parte de la jornada del sábado, siempre y cuando estén dirigidas a propósitos religiosos, como la oración. Este hallazgo sorprendió a tres de los participantes, ya que contrasta con la experiencia de las misas católicas. En estas últimas, el evento es completamente colectivo, siguiendo un cronograma y normas estrictas para que todos los asistentes realicen las mismas actividades durante toda la misa.

El líder religioso guiaba la oración con una voz suave y calmada, impregnando su dirección de un profundo respeto. Cerraba los ojos mientras se unía en oración con los creyentes, alzando sus manos de manera similar a ellos y vistiendo ropas cotidianas. Este hecho evidencia que, si bien ostenta el rol de líder, no se trata de un estatus que excluye su identidad como creyente. Es parte del conjunto, pero con responsabilidades adicionales. El lugar donde se situaba el líder estaba al frente de los creyentes, aunque no utilizaba el altar. El líder vivenciaba la oración en la misma medida que los creyentes.

 

La prédica

Una vez concluido el momento de oración dirigido por el líder, llegaba el turno del pastor Rolando (invitado para ese día) quien tomaba el micrófono para compartir la prédica. El pastor Rolando se presentó, indicando que provenía de la localidad de Huanta, pero debido a sus misiones debía quedarse en Ayacucho durante 40 días. Indicó que la Iglesia Pentecostal del Perú era una "universidad de la vida eterna" que los preparaba para la eternidad, y que la vida en este mundo era una constante serie de desafíos a superar, a través del fortalecimiento en la palabra de Dios. El pastor viste ropa similar que los asistentes, a diferencia de lo que ocurrir en la iglesia católica. Durante su sermón, exhorta a los creyentes a buscar el perdón de Dios antes que el de los hombres cuando cometan errores o pecados. Destaca la importancia de un trabajo honrado, instando a alejarse de actividades como el narcotráfico o el robo, entre otros. Asimismo, enfatiza la necesidad de evitar la idolatría y de separarse de las costumbres paganas, como las celebraciones de cumpleaños, que puedan estar arraigadas en las familias. Además, subraya que lo que está escrito en la palabra de Dios tiene un valor superior al de las palabras de los hombres. Menciona su cambio de actitud en relación al machismo, explicando que anteriormente no respetaba las decisiones de su esposa debido a una mala interpretación de las sagradas escrituras, al desconocerlas en profundidad. Enfatiza que no es machista, sino que asume el papel de líder en el hogar según lo mencionado en la Biblia.

Además, el pastor menciona que las mujeres no deben vestir ropa considerada masculina, como pantalones y otras prendas, ya que lo considera una "aberración". Para respaldar su argumento, cita un versículo bíblico que uno de los creyentes lee en voz alta. Posteriormente el pastor señaló que este mensaje no estaba dirigido a los nuevos, sino a aquellos con más tiempo en la iglesia que podrían necesitar entender que este tipo de vestimenta no se circunscribe a las normas sociales de la Casa de Oración Pentecostal de Mollepata. Analizando lo anterior, el pastor recuerda lo que está escrito en la Santa Biblia para guiar a los creyentes hacia un cambio en su comportamiento. Por esta razón, las mujeres optaban por prendas más conservadoras, como chompas de lana, faldas largas y sencillas, zapatos con poco o ningún tacón, y peinados de fácil elaboración, como trenzas y moños. Es interesante notar que el pastor busca respaldo en la Biblia para fundamentar sus palabras y anima a los creyentes a participar, algo que contrasta con la experiencia en la iglesia católica, donde generalmente solo el sacerdote tiene autoridad para hablar.

El pastor compartió algunos episodios de su vida, y uno que destacó especialmente fue cuando mencionó que había estado clínicamente muerto durante un período prolongado debido a un accidente. Los médicos no habían encontrado signos vitales en él, pero gracias a la gracia de Dios, logró regresar a la vida. Como prueba de esto, mostró una publicación en Facebook. Este detalle dejó sorprendida a la mujer que se encontraba a nuestro lado izquierdo.

Durante la prédica, el pastor mencionó un caso particular de un joven que estaba sentado unas bancas adelante de nosotros. El pastor explicó que este joven había estado anteriormente encadenado en ese mismo lugar debido a un vicio, pero que ahora estaba libre de él. El pastor lo alentó a mantenerse en el camino correcto y le transmitió la posibilidad de convertirse en un líder destacado dentro de la comunidad religiosa. A partir de esta información, se puede inferir que existe un método de tratamiento para ayudar a personas que luchan contra adicciones, en el cual uno de los pasos podría ser mantenerlos físicamente apartados del vicio, como se hizo con el joven que estuvo encadenado. Durante la oración y la predicación, este joven permaneció en ese mismo lugar, aún encadenado a la columna.

En otro momento de la prédica, se abordó el tema de la salvación personal. Se destacó que la salvación del alma no está condicionada por la autorización de otro ser humano ni por la intercesión de entidades sobrenaturales, como ocurre en la iglesia católica con el confesionario o la intercesión de ángeles y santos (lo cual explica su ausencia en la casa de oración). En cambio, se resalta que la salvación depende de la acción individual del creyente y de sus buenas obras. Este aspecto es fundamental para comprender cómo se ejerce el poder en la casa de oración, diferenciándose notablemente de la perspectiva en la iglesia católica. Otro punto resaltante es la diversidad de temas durante la prédica, por ejemplo: el modo correcto de vivir, la forma adecuada de obtener ingresos, las experiencias propias del pastor, el matrimonio entre otros temas.

Bourdieu (2009) hace mención que “las relaciones sociales se transfiguran las relaciones sobrenaturales, por lo tanto, inscritas en la naturaleza de las cosas y por ello justificadas” es decir dentro de la sociedad secular, se establece una dinámica entre grupos dominantes y dominados. Del mismo modo, en el contexto de una iglesia, también se pueden identificar estas categorías, donde los líderes asumen roles de dirección mientras los miembros siguen su guía. Sin embargo, en la iglesia Pentecostal del Perú de Mollepata-Ayacucho, esta relación se interpreta de manera distinta. En esta comunidad, los "dominantes" son representados por los pastores y líderes religiosos, mientras que los "dominados" corresponden al resto de los integrantes. Aunque podría parecer que los primeros acumulan cierto capital simbólico y cultural que los distingue, tras la visita a la casa de oración, podemos afirmar que esta noción no se aplica de manera estricta. Los pastores y líderes, si bien guían las actividades religiosas y comparten la palabra, no intervienen directamente en la salvación de los creyentes. Aquí, la creencia fundamental es que antes de confiar en los hombres, es necesario confiar en Dios. Los creyentes consideran a los líderes como ejemplos a seguir, personas que, por su mayor conocimiento teológico y entrega a la iglesia, tienen la autoridad para dirigir prédicas y oraciones, e incluso para brindar orientación. Sin embargo, en última instancia, la práctica de esta orientación y la búsqueda de la salvación son responsabilidades exclusivas de cada individuo. En otras palabras, en esta comunidad se resalta que la salvación es un asunto personal y directo con Dios.

Los pastores y líderes tienen la responsabilidad de dirigir tanto las prédicas como las oraciones en la iglesia. Ellos forman el grupo de especialistas encargados de la gestión de la comunidad religiosa. Sin embargo, a diferencia de lo que plantea Bourdieu (2009), donde los especialistas administran los recursos de salvación, en el caso de los pastores y líderes, su papel no se relaciona con el proceso de salvación en sí, ya que este es un asunto personal. La salvación depende exclusivamente de las acciones individuales de los creyentes. Los pastores y líderes, a través de sus consejos y prédicas, brindan pautas y recordatorios sobre lo que se debe y no se debe hacer, de acuerdo con la palabra de Dios. Su función es orientar a los creyentes en su camino espiritual y proporcionar enseñanzas basadas en la doctrina religiosa. Sin embargo, no intervienen en el proceso de salvación en términos de otorgarla o garantizarla, ya que esto se basa en las elecciones y acciones personales de cada individuo.

Los pastores, quienes lideran y coordinan los cultos, asisten a otras iglesias, realizan ayunos y llevan a cabo diversas labores, desempeñan un papel activo en la comunidad. La inexistencia de santos y vírgenes en la iglesia Pentecostal, a diferencia de la iglesia católica donde actúan como intermediarios entre Dios y los hombres, refuerza la noción de que la salvación depende exclusivamente del individuo y no de otros intermediarios. En la iglesia Pentecostal, la adoración a seres distintos de Dios se considera idolatría y pecado, lo que consolida la idea de que la relación con Dios es directa y no requiere la intercesión de intermediarios.

De acuerdo con Bourdieu, una iglesia no es meramente una cofradía sacerdotal; más bien, es una comunidad moral compuesta por todos los creyentes, incluyendo tanto a los sacerdotes como a los fieles Bourdieu (2009). Si bien los pastores desempeñan un papel fundamental al liderar y dirigir las prédicas de la palabra, y los líderes a cargo de la oración, su posición no se sitúa en el centro ni es más importante que la de otros miembros de la iglesia. En realidad, pastores, líderes y creyentes forman una unidad interconectada. No existirían fieles sin ejemplos a seguir y recordatorios de su comportamiento, ni pastores sin un conjunto de personas a las cuales guiar y enseñar. Esta interdependencia entre todas las partes es lo que construye y sustenta la comunidad religiosa. Según Bourdieu (2009) "el profeta no solo demanda ser creído por su palabra, sino que debe parecer creer en su palabra, o aquel que busca imponer su fe a través de sus discursos debe manifestar su creencia en su discurso".

Esto implica que no basta con predicar la palabra, sino que también es esencial vivirla y practicarla. Solo cuando un líder religioso encarna y refleja las enseñanzas que predica, puede adquirir la autoridad necesaria para señalar las deficiencias en la conducta de otros miembros de la comunidad religiosa. De esta manera, la coherencia entre la predicación y la práctica refuerza la influencia y la credibilidad de los líderes en la comunidad.

 

Sobre los pastores

Después de entrevistar a un joven miembro de la iglesia pentecostal, se obtuvo que las características de un líder o pastor sean las siguientes:

 

Una persona comprensiva, tolerante y paciente, con autoridad espiritual y responsabilidad para guiar y “pastorear”. Debe amar a las almas perdidas, considerar a los miembros como ovejas a cuidar, y, sobre todo, amar a Dios. La amabilidad y el amor hacia Dios deben ser atributos evidentes en él. Además, debe manifestar la autoridad y el carácter de Cristo, demostrar las cualidades de un buen líder para no superar los límites de la iglesia. (Testimonio 02, líder, Ayacucho, 2023)

 

La pastora principal (quien lamentablemente no estaba presente durante nuestra visita) ofrece recomendaciones para la vida de las personas, según lo compartido por el entrevistado:

 

Es realmente indispensable. En primer lugar, ella nos da ejemplos en su propia vida, y eso realmente nos impacta. Predica a través de su experiencia personal, lo cual es muy inspirador. Sus enseñanzas han sido un apoyo en mi vida espiritual. Cuando siento que estoy desviándome del camino del Señor, sus predicaciones me ayudan a retomar el rumbo. Todos somos humanos y tenemos debilidades, y esas predicaciones son un gran apoyo para mí. (Testimonio 03, pastora, Ayacucho, 2023)

 

El entrevistado también menciona que la pastora utiliza sus propias experiencias de vida en sus predicaciones para impactar a sus oyentes, y este enfoque resulta especialmente efectivo para él y su vida espiritual. Además, comenta que cuando actúa de manera inapropiada, la pastora le brinda orientación y disciplina.

En relación al trato que la pastora dispensa a los creyentes, el entrevistado comparte lo siguiente: "Recibo un trato muy positivo de parte de la pastora. Ella demuestra amor y paciencia hacia mí, me corrige y me exhorta con un corazón lleno del amor de Dios. Como ser humano, admito que puedo cometer errores y ella me corrige de manera amorosa y paciente. Creo que recibir corrección es beneficioso, especialmente cuando proviene de un líder experimentado. La forma en que ella me corrige, con el amor de Dios, contribuye a mi crecimiento y bienestar".

 

Además, el entrevistado explica las razones por las cuales otorga respeto a la pastora:

 

Para mí, la pastora no es simplemente una persona común, ya que en ella habita el Espíritu Santo. Considero que faltarle al respeto a la pastora sería equivalente a faltarle el respeto a Dios, ya que ella es una líder designada. Dios la utiliza como instrumento, por lo que es esencial que la respetemos. Este respeto no se limita únicamente a los pastores, sino que también se extiende a los líderes y a los hermanos y hermanas en la fe. Dado que Dios mismo ha establecido a la pastora como líder, es crucial que le brindemos el respeto que merece. (Testimonio 03, pastora, Ayacucho, 2023)

 

Esta perspectiva refleja claramente cómo las acciones y el trato de la pastora han generado un sentido de divinidad en su rol, lo cual se refleja en la reverencia y respeto que los creyentes le otorgan.

En relación a las medidas adoptadas por la Iglesia Pentecostal del Perú ante la ausencia temporal de la pastora, el entrevistado compartió lo siguiente:

 

Durante esos momentos, la iglesia cuenta con líderes designados de la casa, quienes están a cargo de las decisiones sobre quién puede participar y quién puede ingresar o salir. Si la pastora se encuentra presente, es necesario solicitar su permiso para cualquier acción. Es importante resaltar que estos líderes también tienen el mismo derecho a recibir respeto. En la casa de oración, existen diversos líderes en servicio, los cuales son designados por la propia iglesia. Además, se permite que visitantes puedan participar en la predicación, la oración y la adoración. Para esto, se brinda la oportunidad siempre y cuando cuenten con una carta de recomendación que avale su participación. (Testimonio 04, informante, Ayacucho, 2023)

 

Esta explicación detallada aclara cómo la iglesia maneja la responsabilidad y las decisiones en ausencia de la pastora, al tiempo que resalta la importancia de la participación y el respeto entre los líderes y miembros de la comunidad religiosa. Weber plantea que la autoridad carismática no solo deriva de la posición institucional del líder, sino también de su capacidad para inspirar a través de cualidades personales extraordinarias (Weber, 1947). En el caso de los líderes pentecostales, esta autoridad se fortalece mediante su conexión espiritual directa con Dios, lo que los seguidores perciben como una manifestación del Espíritu Santo. La pastora, según los testimonios, es vista no solo como una figura humana, sino como un intermediario divino, lo que otorga un carácter sagrado a su liderazgo.

Para Coleman (2000), el carisma del líder trasciende la capacidad de predicar o ejercer autoridad y está profundamente vinculado al estilo de vida y conducta del líder, lo que coincide con los testimonios que subrayan el impacto del ejemplo personal de la pastora. Gifford (2004) argumenta que el éxito del liderazgo pentecostal radica en la combinación del carisma personal con una estructura organizativa sólida. El testimonio sobre los líderes designados para tomar decisiones en ausencia de la pastora refuerza esta estructura, garantizando la continuidad del liderazgo y el orden en la iglesia.

Swidler (2013) sostiene que el liderazgo en las comunidades pentecostales se basa en la capacidad de los líderes para encarnar un ideal moral y espiritual que los seguidores buscan emular. Este ideal se manifiesta a través de la "disciplina amorosa", donde la corrección y orientación no son percibidas como castigo, sino como una expresión del amor divino, constituyéndose en un proceso formativo que fortalece la fe y moral del creyente. Martí (2005) señala que las relaciones de respeto y reverencia hacia los líderes pentecostales no se sustentan únicamente en su autoridad formal, sino también en la percepción de que estos líderes encarnan la voluntad divina.

El testimonio sobre el respeto hacia la pastora, equiparado al respeto a Dios, ilustra cómo se entrelazan la autoridad y la espiritualidad en esta relación. Yong (2005) subraya la importancia de los líderes en la construcción de una identidad colectiva dentro de la iglesia, destacando los lazos entre los miembros de la congregación. Los testimonios revelan que los líderes no solo asumen un rol directivo, sino que también actúan como guías espirituales, promoviendo el bienestar emocional y espiritual de los creyentes. La iglesia se convierte en un espacio donde los líderes, ya sea la pastora o sus reemplazos temporales, fomentan un ambiente de respeto y crecimiento mutuo. Los escuadrones de oración también son líderes en esta comunidad. Además de participar en la oración, ofrecen apoyo en diversas actividades, como la limpieza y la organización de eventos. Es importante resaltar que la pastora ejerce una autoridad decisiva. Si los líderes no obedecen sus directrices, ella tiene el poder de aplicar medidas disciplinarias.

En caso de faltas más graves, se comunica con la junta directiva, que constituye la autoridad máxima en la iglesia. La junta directiva está conformada por la pastora, el co-pastor, la tesorería, la secretaría y los vocales. En caso de que algún miembro de la junta directiva cometa una falta, la pastora se encarga de dialogar y abordar la situación junto con los demás miembros de la junta. Cuando la pastora se encuentra ausente, el co-pastor asume su papel y representa sus responsabilidades, asegurando la continuidad de las labores. Los líderes de la iglesia se organizan en diferentes niveles: pastores internacionales, nacionales y locales. La iglesia principal tiene su sede en Lima, mientras que las demás ubicaciones, como en Huamanga, son consideradas como extensiones de la iglesia central. En este contexto, en Huamanga se encuentran tres iglesias ubicadas en Socos, Totorilla y Mollepata. La pastora desempeña un papel esencial en la comunidad evangélica. Su labor abarca ayudar a los enfermos, predicar la palabra de Dios y guiar a la congregación. Los líderes de la iglesia brindan su apoyo a través de la oración y otras actividades. Así, trabajan juntos para mantener la espiritualidad y el funcionamiento de la comunidad religiosa.

 

CONCLUSIONES

Esta investigación permite explorar las relaciones y jerarquías de poder presentes en la Casa de Oración Pentecostal del Perú en Mollepata-Ayacucho. Además, se analiza cómo el poder se manifiesta a través de una estructura jerárquica, las normas sociales internas que rigen la iglesia y la administración de los capitales simbólicos y culturales por parte de la pastora, así como su estrategia para legitimar su posición como líder de la iglesia

Además, muestra cómo las creencias pueden moldear el espacio, esto se refleja en la ausencia de ídolos o imágenes religiosas tanto en la fachada como en el interior del lugar. En la estructura de la casa de oración, se establecen jerarquías orientadas hacia el liderazgo y el correcto desarrollo de las actividades religiosas, destacando un equilibrio entre el liderazgo y el servicio a Dios a través del desempeño de roles específicos. Dentro de la estructura organizativa de la iglesia, se aprecia los valores de humildad, compromiso y dedicación hacia el bienestar tanto físico como espiritual de la comunidad religiosa ocupan un lugar central para las autoridades evangélicas.

Tras analizar la disposición del mobiliario en la Casa de Oración Pentecostal del Perú, que incluye la asignación de sillas y cojines, así como la ubicación de líderes y pastores, podemos afirmar que esta disposición es una forma de comunicar y reforzar las dinámicas de poder y el estatus de los miembros de la comunidad religiosa. Además, el uso de sillas de plástico permite que el espacio se utilice para otros propósitos.

Por otro lado, también se evidenció, que el culto a Dios se diferencia por incluir oraciones, aplausos, cantos uniformes, de la palabra y cierta libertad de acción individual, siempre que esté relacionada con propósitos religiosos; todo lo anterior permite a los creyentes experimentar una conexión profunda y comunicación con Dios.

La forma en que la pastora administra tanto el capital cultural como el simbólico le permite legitimar su poder. Los creyentes la consideran como la elegida de Dios para guiarlos hacia una vida de rectitud, aunque no la ven como la proveedora de la salvación; más bien, para guiarlos en su camino personal de salvación de sus almas. La pastora es vista como un ser humano virtuoso y justo, pero a pesar de su posición especial, sigue siendo humana. Esto explica por qué también la llaman “sierva”, ya que lidera y guía a las personas de la iglesia por mandato divino, no en busca de sus propios intereses, sino de lo sagrado.

 

REFERENCIAS

Acosta, N & Sánchez, D (2023). Comunidad de Fieles de las Iglesias Protestantes y Pentecostales durante el Período de Pandemia en la Zona Urbana de Guayaquil -1. Universidad de Guayaquil. http://repositorio.ug.edu.ec/handle/redug/71886

Ascencio, A. (2022). Funcionamiento familiar en los hogares de la Comunidad Cristiana Pentecostal Sede Tumbes en tiempos de Covid-19, 2020. Universidad Nacional de Tumbes. Facultad de Ciencias Sociales. http://repositorio.untumbes.edu.pe/handle/20.500.12874/2626

Bonafon, H. (2019). Dr. Jesucristo, te puede sanar : recursos y repertorios terapéuticos campesinos y la presencia evangélica en una comunidad quechua en Churcampa – Huancavelica. Pontificia Universidad Católica del Perú. http://hdl.handle.net/20.500.12404/14294

Bourdieu, P. (1997). Capital cultural, escuela y espacio social. Jiménez, J. (trad.). México: siglo XXI editores.

Bourdieu, P. (2001). Masculine Domination. Cambridge: Polity Press.

Bourdieu, P. (2001). Science de la science et réflexivité: cours du collège de france 2000-2001. París: Raisons d’agir.

Bourdieu, P. (2002). Campo de poder, campo intelectual. Montressor.

Bourdieu, P. (2009). Génesis y estructura del campo religioso. Biblos.

Clifford, J. (2003). Dilemas de la cultura. Antropología, literatura y arte en la perspectiva posmoderna. Gedisa.

Coleman, S. (2000). La globalización del cristianismo carismático: Difundiendo el evangelio de la prosperidad. Cambridge University Press.

Cortés, J. (2011). El Señor lo lleva a uno, uno no lleva al Señor: narrativas pentecostales acerca de sí mismos. Aproximación antropológica y discusión bibliográfica sobre el creyente pentecostal. Universidad de Chile. https://repositorio.uchile.cl/handle/2250/112649

Coser, L. (1976). The notion of power: theoreticaldevelopments o sociological teory, New York. Macmillan.

Creswell, J. W., & Poth, C. N. (2018). Diseño de Investigación Cualitativa: Elegir entre cinco enfoques. Editorial Gedisa.

Csordas, T. J. (1997). El yo sagrado: Una fenomenología cultural de la sanación carismática. University of California Press.

Dahl, R. (1957). The concept of power. Behavioral Science, Baltimore [MD], vol.2, nº 1, p. 202 y sigtes.

Emerson, R. M., Fretz, R. I., & Shaw, L. L. (2011). Escribiendo notas de campo etnográficas. Editorial Universidad de Chicago.

Flores, M. (2003). La Ley de Entidades Religiosas de derecho público y su aplicación práctica en Santiago de Chile. Universidad de Chile. https://repositorio.uchile.cl/handle/2250/107400

Foucault, M. (1975) Vigilar y Castigar, Siglo xxi Editores, Madrid, 1992.

Foucault, M. (1980) “The eye of power: conversation with J-P Barou and M. Perrot”, en C. Gordon (ed.), Power/Knowledge: Selected Interviews and Other Writtings, 1972-1977 by Michel Foucault, Harvester Press, Herts, pp. 146-165.

Foucault, M. (1990). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. Edit. Siglo XX. Madrid.

Foucault, M. (2001). Sujeto y el poder. Arte después de la modernidad. Madrid: Ediciones Akal.

Ganchozo, A & Vernaza, D. (2020). Estudio de las prácticas religiosas en iglesias y comunidades de feligreses católicos y evangélicos en tiempos de COVID-19 del sector Trinipuerto de la Isla Trinitaria en el cantón de Guayaquil. Guayaquil -1. Universidad de Guayaquil. http://repositorio.ug.edu.ec/handle/redug/50545

Geertz, C. (2003). La interpretación de las culturas. Editorial Gedisa.

Gifford, P. (2004). El nuevo cristianismo de Ghana: Pentecostalismo en una economía africana globalizada. Indiana University Press.

Gomez, E. (2020). Introducción a la antropología cultural Y social. https://ocw.unican.es/pluginfile.php/2206/mod_resource/content/1/Tema2-antropologia.pdf

Hammersley, M., & Atkinson, P. (2019). Etnografía: Principios en la práctica. Editorial Morata.

Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C., & Baptista Lucio, P. (2022). Metodología de la investigación. McGraw-Hill.

Imaginario, A. (2020) “Significado de Cultura”. https://www.significados.com/cultura/. Consulta: 14 de septiembre del 2023.

Martí, G. (2005). Un mosaico de creyentes: Diversidad e innovación en una iglesia multiétnica. Indiana University Press.

Marzal, M. (2002). Tierra Encantada: Tratado de Antropología Religiosa de América Latina. Madrid- España: Trotta.

Meyer, B. (2006). Sensaciones religiosas: Por qué los medios, la estética y el poder importan en el estudio de la religión contemporánea. Routledge.

Mittermaier, A. (2019). Sueños que importan: Paisajes egipcios de la imaginación. University of California Press.

Pérez, E. (2024). La confirmación nuestro pentecostés personal. Universidad Católica Sedes Sapientiae. https://hdl.handle.net/20.500.14095/2130

Ramirez, P. (2021). La influencia del costumbrismo en la ética cristiana: un análisis exegético a Colosenses 3: 5-25. Universidad Seminario Evangélico de Lima. https://renati.sunedu.gob.pe/handle/sunedu/3407471

Ramos, J. (2024). “El hampiq me curó”: La medicina andina durante la COVID-19, Perú. Alteritas, (13), 81. https://doi.org/10.51440/unsch.revistaalteritas.2023.13.513

Robbins, J. (2004). La globalización del pentecostalismo y el cristianismo carismático. Anuario de Antropología, 33(1), 229-249.

Rodriguez, Y. (1984). Una aproximacidn al estudio del protestantismo en el Peru. Tesis de Bachillerato, Pontificia Universidad Catolica del Peru, Lima.

Roncal, H. (2023). Programa de Discipulado para Líderes de las Unidades de Acción del Distrito Misionero de "La Era" de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Lima Este 2022. Seventh-day Adventist Theological Seminary. https://renati.sunedu.gob.pe/handle/sunedu/3487699

Sánchez, J. (2018). Cultura y conversión pentecostal: individuo, cuerpo y emociones en la dinámica religiosa de sectores populares de Lima. El caso del Centro Misionero Ríos de Agua Viva de San Juan de Lurigancho. Pontificia Universidad Católica del Perú. http://hdl.handle.net/20.500.12404/13007

Sandoval, G. (2019). Religión en el equipaje. La integración social de inmigrantes haitianas y haitianos evangélicos en Santiago de Chile. Universidad de Chile. https://repositorio.uchile.cl/handle/2250/180120

Strauss, A., & Corbin, J. (2015). Bases de la investigación cualitativa: Técnicas y procedimientos para desarrollar teoría fundamentada. Editorial Siglo XXI.

Swidler, A. (2013). Hablar de amor: Cómo importa la cultura. University of Chicago Press.

Taylor, S. J., Bogdan, R., & DeVault, M. (2016). Introducción a los métodos de investigación cualitativa: Una guía para los investigadores en ciencias sociales. Editorial McGraw-Hill.

Valle, W. (2020). Satisfacción familiar prevalente en congregantes de la Iglesia Evangélica Pentecostal Palabra de Vida, Ayacucho, 2019. Universidad Católica Los Ángeles de Chimbote. https://hdl.handle.net/20.500.13032/15919

Weber, M. (1947). La teoría de la organización social y económica. Oxford University Press.

Weber, M. (1993). Economía y sociedad. México: FCE.

Yong, A. (2005). El espíritu derramado sobre toda carne: Pentecostalismo y la posibilidad de una teología global. Baker Academic.